El Ayuntamiento deberá celebrar un Pleno extraordinario en diez días para elegir al sustituto definitivo de Ballesta
El fallecimiento de José Ballesta obliga al Ayuntamiento de Murcia a iniciar el procedimiento previsto en la legislación para cubrir la vacante en la Alcaldía.
Desde el momento de la muerte del regidor, Ballesta deja automáticamente de ser alcalde y concejal del Ayuntamiento. La normativa establece que, hasta la elección del sustituto, las funciones recaen en los tenientes de alcalde según el orden de nombramiento.
En el caso de Murcia, la primera teniente de alcalde, Rebeca Pérez, asume desde ahora la Alcaldía de forma accidental y con plenas competencias.
El Ayuntamiento deberá celebrar un Pleno extraordinario para designar al nuevo alcalde dentro de los diez días posteriores al fallecimiento. Durante ese proceso también tendrá que incorporarse un nuevo edil del PP para cubrir el acta vacante que deja Ballesta. Ese puesto corresponde a Pedro Luis Balibrea, que ocupaba el número 16 en la candidatura con la que los populares concurrieron a las elecciones municipales de 2023.
Candidato a la Alcaldía
Con mayoría absoluta en el Consistorio, el PP será quien tenga la iniciativa para presentar candidato a la Alcaldía. La ley no obliga a que la elegida sea Rebeca Pérez, por lo que el grupo municipal podrá optar por cualquier concejal. PSOE y VOX también podrán presentar aspirantes.
La votación requerirá mayoría absoluta para sacar adelante una candidatura. Si ningún candidato alcanza ese respaldo, el cargo recaerá automáticamente en el cabeza de lista de la formación más votada en las últimas elecciones municipales.
Cambios en el Ayuntamiento
La elección del nuevo alcalde implicará una reorganización interna en el Consistorio. El futuro regidor tendrá que nombrar a los tenientes de alcalde, repartir las áreas de gobierno y decidir la composición de la Junta de Gobierno Local.
Además, el fallecimiento del alcalde supone el cese del personal de confianza vinculado al mandato, aunque posteriormente puedan repetirse los mismos nombramientos.
La Región de Murcia ya ha vivido situaciones similares en los últimos años. En enero de 2022 murió el alcalde de Totana, Juan José Cánovas, de IU, a causa del Covid-19. Hasta la elección del nuevo alcalde asumió las funciones la primera teniente de alcalde, Verónica Carricondo. Días después fue investido Pedro José Sánchez.
Cáncer, causa del fallecimiento
José Ballesta Germán, alcalde de Murcia (PP), ha muerto este domingo a los 67 años de edad a causa de un cáncer que padecía desde hace más de dos años, tal y como ha confirmado el propio Ayuntamiento, que ha destacado una vida «marcada por una vocación de servicio público ejemplar y una entrega permanente a Murcia y a los murcianos».
«Nuestra ciudad acaba de perder a su alcalde. Pero también a una persona que dedicó su vida al servicio público, al trabajo constante y al compromiso con sus vecinos», ha publicado el Ayuntamiento de Murcia desde el Consistorio murciano.
La Corporación Municipal, los trabajadores públicos y toda la ciudad se unen al dolor de su familia, amigos y seres queridos, haciéndoles llegar su cariño, respeto y más sentido pésame en estos momentos de inmensa tristeza para Murcia.
Ballesta, catedrático de Medicina
José Ballesta, catedrático de Medicina, fue rector de la Universidad de Murcia, Diputado, Consejero y Portavoz del Gobierno Regional, y Alcalde de Murcia. Pero, por encima de cualquier responsabilidad o reconocimiento, fue ante todo un murciano profundamente comprometido con su ciudad, a la que dedicó su tiempo y su vida pública «con lealtad inquebrantable».
Durante sus años al frente del Ayuntamiento, «impulsó una transformación que hoy forma parte inseparable de la identidad contemporánea de Murcia. Entendió la ciudad no como una suma de proyectos aislados, sino como una obra colectiva construida desde el respeto a sus raíces, la recuperación de su patrimonio, la defensa de su identidad y la ambición de un futuro mejor«, indican en un comunicado fuentes municipales.
Su visión, continúa el comunicado, «ha permitido recuperar espacios emblemáticos, fortalecer el orgullo de pertenencia y proyectar una Murcia moderna, abierta y consciente de la enorme riqueza histórica, cultural y humana que atesora».
En una ciudad con más de 12 siglos de historia, José Ballesta comprendió que gobernar Murcia «significaba custodiar un legado recibido de generaciones anteriores y transmitirlo fortalecido a las siguientes. Defendió siempre una Murcia sin complejos, orgullosa de sí misma, de su historia y de sus tradiciones, pero también preparada para afrontar el futuro con confianza y ambición».
«Quienes compartieron trabajo y responsabilidad institucional con él conocieron además a una persona cercana, reflexiva y profundamente humana, que entendía la política municipal como la forma más noble y directa de servicio a los demás«, añaden.













