Fingían que reparaban furgonetas de madrugada mientras cargaban los fardos de droga para su distribución
Un aviso vecinal permitió a la policía incautar 630 kilogramos de droga preparada para distribución en Villafranca del Penedés. Pasadas las doce de la noche del domingo 8 de marzo, un vecino de Vilafranca del Penedès alertó a la Policía Local porque observó movimiento sospechoso en un taller mecánico que ya había cerrado.
Los agentes acudieron rápidamente al lugar y encontraron a tres hombres que aparentaban trabajar en el interior, como si cambiaran aceite o revisaran frenos, aunque la hora resultaba muy inusual para esa actividad.
Los policías preguntaron a los presentes por el motivo de su presencia allí tan tarde, pero no recibieron ningún tipo de respuesta ni explicación coherente, recuerda El Caso.
Las furgonetas apestaban a hachís
Ante las sospechas, los agentes decidieron inspeccionar una furgoneta que estaba dentro del taller con el motor en marcha y un hombre sentado en la cabina. Al registrar el vehículo, descubrieron varios paquetes que desprendían un fuerte olor, por lo que procedieron a abrirlos y comprobaron que contenían fardos de hachís envueltos y listos para transportar.
La Policía Local detuvo inmediatamente a los tres hombres, acusados de un delito de tráfico de drogas. Los detenidos, de unos 40 años y origen magrebí —uno de ellos con antecedentes policiales—, pasaron a disposición de la Divisió d’Investigació Criminal (DIC) de los Mossos d’Esquadra, que asumió la investigación completa del caso.












