El socialista progre infla su aparato de confianza hasta los 1.264 cargos de libre designación y multiplica por casi dos el gasto en asesores desde 2018
Pedro Sánchez ha vuelto a demostrar su verdadera prioridad: blindar su poder personal a base de dinero público. Según datos oficiales, el presidente del Gobierno ha alcanzado un nuevo récord histórico al mantener 609 asesores y personal de confianza en el complejo de La Moncloa, tres más que hace unos meses y once más que a principios de año. Esta cifra convierte a Presidencia en el verdadero centro neurálgico del Ejecutivo, concentrando casi la mitad de todos los cargos de confianza del Gobierno, que suman ya 1.264 efectivos.
Corte de asesores de Sánchez
Mientras la legislatura está prácticamente muerta, con un parón legislativo absoluto y sin grandes iniciativas que justifiquen semejante estructura, Sánchez sigue engordando su corte de asesores a dedo.
Lejos de reducir gastos en un momento de presupuestos prorrogados y dificultades económicas para las familias españolas, el gasto en personal eventual se ha disparado un 76,5% desde que llegó al poder en 2018. La dotación presupuestaria ha pasado de 40,4 millones de euros a 71,2 millones en 2025, y la ejecución real roza ya los 70 millones solo hasta noviembre, un 90% más que en el mismo periodo de su primer año.
Despilfarro del PSOE
Este despilfarro sistemático refleja la forma de gobernar del socialismo: más aparato, más control y menos transparencia. El Gobierno se niega a publicar los nombres, funciones concretas y sueldos individuales de estos asesores, lo que impide a los ciudadanos saber exactamente en qué se gasta su dinero.
Mientras tanto, los españoles sufren la inflación acumulada, la inseguridad en las calles, la crisis migratoria descontrolada y una economía lastrada por la inestabilidad política que el propio Sánchez alimenta con sus pactos con independentistas y radicales.
Frente al rigor y la contención que caracterizaron a gobiernos anteriores del Partido Popular, Sánchez opta por multiplicar los cargos de libre designación (muchos de ellos en niveles altos, con sueldos generosos) para rodearse de una guardia pretoriana que le proteja de cualquier contratiempo. A un año de las próximas elecciones, este récord de asesores no es más que la prueba definitiva de que para el líder del PSOE el interés general pasa siempre por detrás del interés propio y de su proyecto de perpetuación en el poder.
El contribuyente, como siempre, paga la factura de esta Moncloa convertida en cortijo particular. Y que entre FISCALÍA.












