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Sanidad quiere saber tu nivel de renta para incluirlo en la historia clínica y “combatir la desigualdad”

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La ministra Mónica García quiere implantar la Historia de Salud Digital y saber así cuánto ganas, cuál es tu ocupación y si te consideras no binario o intersexual

Se ha denominado Historia de Salud Digital. Es sin duda un eufemismo y lo que se pretende es que el Ministerio de Sanidad lo sepa todo de ti: nivel de renta, ocupación, apetencias sexuales, situación familiar; “condicionantes” socioeconómicos que dicen, influyen en nuestra salud, y de esta manera realizar un “abordaje biopsicosocial” más adecuado.

Todo esto no es ninguna broma, ninguna pesadilla; es la decisión de la ministra comunista Mónica García a la que muchos ya han dado respuesta en redes; en el fondo, este nuevo sistema de información busca que “los que más impuestos pagan, que son los que más contribuyen al sistema, tendrán menos coberturas free porque será malvados ricos capitalistas”.

Pero esta recopilación de información no busca el control de la población en general sino busca el bien ciudadano. Es lo que deja entender la ministra porque conocer cuál es la situación social, económica y laboral del paciente es bueno para todos, especialmente para el que va al médico; será tratado de forma más adecuada.

Sanidad quiere saberlo todo de ti, por tu bien

La historia clínica no permite hoy registrar los principales condicionantes sociales y familiares de las personas. Para Sanidad, esto es un problema: “se sigue invisibilizando su importancia y dificulta detectar grupos de personas en situación de vulnerabilidad, así como orientar las políticas de salud según las necesidades y las demandas de la población”.

Para la ultraizquierda que dirige actualmente Sanidad, la salud de las personas depende de “condiciones sociales, culturales, políticas, económicas y del ambiente en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen y sus posibilidades de acceso al poder, a la toma de decisiones, recursos y dinero que mejoren dichas condiciones, incluido el sistema de salud”.

Para luchar contra la desigualdad poblacional

Sin embargo, “estos determinantes se distribuyen de manera desigual en la población, produciendo desigualdades sociales en salud”. Por ello, “para atender al estado de salud de una persona o una comunidad, es necesario contextualizar para poder entender bien lo que está ocurriendo y realizar un abordaje biopsicosocial”.

Por eso, saberlo todo del paciente e incluirlo en una base de datos es bueno para ti, lo ejecutará el Estado por tu bien, solo por eso. Así, como dice el informe ministerial, “los equipos profesionales pueden conocer y tener en cuenta las condiciones de vida de la persona a la hora de hacer un diagnóstico, una recomendación, un seguimiento o una propuesta de manejo, de cuidados o de acción comunitaria”. Además, “el registro de estos condicionantes puede favorecer la implementación de la vigilancia de los determinantes sociales de la salud y sus desigualdades, que es una de las líneas de acción prioritarias para alcanzar la equidad en salud“.

Identidad de género y orientación sexual

A partir de ahora, en Atención Primaria que no te extrañe si te solicitan datos a través de un cuestionario sobre edad, sexo (que incluirá ser intersexual o sexo indeterminado), identidad de género (por supuesto, puedes decir que eres no binario o de sexo fluido, trans, etc), orientación sexual, país, clase social (incluirá el nivel de renta según tramos, y la situación laboral y ocupación profesional), residencia, discapacidad, contexto social y familiar…

En este sentido, el cuestionario para el nuevo historial clínico incluirá una pregunta determinante para saber tu ‘nivel de pobreza’: “En el último año, ¿tiene o ha tenido dificultades para llegar a fin de mes?”. Sin embargo, el documento aclara que “no se debe registrar la etnia o pertenencia a un grupo minoritario. Ni datos o circunstancias que puedan exponer a la persona a prejuicios y visiones preconcebidas”.

De momento, y solo de momento, la recopilación de estos datos debe contar con el consentimiento del paciente. Por el momento…

1 Comment

  1. Peritta
    enero 25, 2024 @ 8:42 pm

    De la administración y del mulo cuanto más lejos más seguro.
    Además todos preferimos que la coz nos la dé el mulo, aunque sea de lleno, a que nos la dé la administración aunques sea de refilón.

    Menuda picadora de carne.

    Sí, es verdad que algunos no vamos al médico ni a empujones, y menos tras la desconfianza generada por la teleplaga, que llamo así no porque no se haya aislado el virus del murciélago o del pangolín, a ver si se aclaran, sino porque la televisión fue el mayor vector de contagio.
    ¿A ver si no?.

    Pero por contra hay muchos hipocondríacos, e hipocondríacas que no quiero que me acusen a mí de micromachismo de ése, que su sola presencia da trascendencia al trabajo de los de la sanidad pública y justifica todas sus quejas.
    Váyase lo uno por lo otro.
    Las gallinas que entran por las que salen decía el otro.

    A mí me huele la cosa a alguna clase de copago que quieren imponer ya que no han insistido con los peajes de carretera, supongo que porque temerán más una huelga de camioneros y transportistas que una de pacientes pues, por la naturaleza del colectivo implicado, poco podrán hacer.

    Total que estarán exentos del copago quienes tengan carné de pobre o certificado de víctima o victimita social.

    que emitirá su médico

    El dato de pobreza lo tienen los del Ministerio de Hacienda, de Interior preguntando a las vecinas, o los de Industria por el consumo eléctrico. Luego le tocará a cada uno ir por los ministerios a obtener justificantes y homologaciones de pobreza a menos que los médicos se fíen de sus pacientes.
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    FREE ZOUHAM o abandonad toda esperanza. Ahi fue donde empezó todo o cuando me di cuenta yo.

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