Preocupación sanitaria cuando entra en vigor el acuerdo UE-Mercosur
El sistema europeo de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF) registró 83 notificaciones sobre productos de Argentina, Brasil y Uruguay entre enero y abril de 2026, justo antes de la entrada en vigor provisional del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur.
Esta cifra subraya las persistentes preocupaciones del sector agrario europeo, que ve en estas incidencias un argumento clave contra el tratado, al resaltar diferencias en estándares sanitarios y de producción. Argentina lideró con 44 alertas, seguida de Brasil (33) y Uruguay (5), concentrando los problemas en frutos secos, carne y piensos.
Aflatoxinas en cacahuetes, el mayor foco de riesgo
Los cacahuetes argentinos generaron 33 notificaciones graves o potencialmente graves por exceder los límites de aflatoxina B1 o total, representando el 40% de las alertas totales del período. Estas micotoxinas, producidas por hongos en condiciones de almacenamiento inadecuadas, suponen un riesgo carcinogénico para la salud humana y animal, lo que llevó a rechazos sistemáticos en las fronteras europeas.
El sector agrario español y europeo critica que estos fallos cuestionan la fiabilidad de los controles sudamericanos, especialmente en un contexto de apertura comercial.
Salmonella y OGM, amenazas en carne y piensos
Brasil acumuló 15 casos de salmonella en carne de ave, mayoritariamente resueltos con rechazos fronterizos, mientras que 9 alertas señalaron organismos genéticamente modificados (OGM) no autorizados en harinas de soja para piensos, procedentes de Argentina y Brasil.
Estos incidentes resaltan vulnerabilidades en la cadena avícola y ganadera del Mercosur, donde la trazabilidad y el cumplimiento normativo europeo no siempre se garantizan. En abril solo, mes previo al acuerdo, se notificaron 32 alertas, 24 de ellas graves, con Argentina responsable de 22.
Casos graves en carne bovina uruguaya y argentina
España detectó tres casos de E. coli STEC en carne de vacuno uruguaya en un solo día, un patógeno que causa infecciones graves como el síndrome hemolítico urémico. Además, se halló progesterona no autorizada en carne bovina de Argentina y Uruguay, elevando las dudas sobre residuos hormonales en la producción sudamericana. Estos episodios, aunque menos frecuentes, tienen un «calado mayor» por su impacto directo en la salud pública, alimentando el rechazo agrario al acuerdo UE-Mercosur.
Récord en alertas europeas
El RASFF marcó un máximo histórico con 4.893 notificaciones en 2025 (13,4 diarias), el 47,8% graves, donde los alimentos concentraron el 91% de los avisos. Este incremento moderado (frente a 4.856 en 2024) coincide con el impulso del pacto comercial, avivado por exportaciones forestales argentinas en alza y nuevos mercados, pero choca con el escepticismo del campo europeo. Organizaciones como LA UNIÓ critican rebajas en controles a terceros países, mientras el Ministerio de Agricultura español supervisa vía i-RASFF.
El acuerdo, vigente desde mayo, abre aranceles cero a algunos productos Mercosur, pero estas alertas reavivan el debate sobre protección fitosanitaria y competencia desleal. El sector urge reforzar inspecciones para evitar riesgos al consumidor europeo.












