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Se recrudecen la colas del hambre, la inseguridad alimentaria y el riesgo de pobreza en España

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Mientras, la prioridad del Sanchismo en este 2024 es salvar la cabeza de su líder con la aprobación de la Ley de la Amnistía

La inflación crece como un cohete, tan rápido como nuestra deuda o el nivel de endeudamiento de las familias españolas. Todo crece; también lo hacen, y a velocidad de crucero, las colas del hambre, la exclusión social, el riesgo de pobreza y las necesidades de los bancos de alimentos.

Frente a todo este descomunal espectáculo social promovido por la actual socialdemocracia en manos de Pedro Sánchez, este máximo líder de su Sanchismo centra sus esfuerzos en salvar la cabeza con una “bochornosa”, como así han calificado la mayoría de los demócratas en España, Ley de Amnistía promovida por los que navegan a contracorriente, por los que buscan precisamente destruir el Estado de España tal y como lo conocemos.

Muchas cortinas de humo están oscureciendo una realidad de por sí muy oscura que se refleja con datos oficiales, de esos que no tienen relevancia ni presencia en los grandes medios de comunicación.

Expertos en nutrición, salud e inseguridad alimentaria tanto nacionales como internacionales han abordado la cuestión de que más del 26% de la población española se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida que dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística (INE) el mes pasado.

Las nuevas familias españolas

La realidad: una de cada cuatro personas subsiste cada mes con unos ingresos demasiado bajos, privación material severa o una intensidad de empleo muy baja, hecho que incide de forma directa sobre la seguridad alimentaria.

Se trata de familias españolas que priorizan pagar el alquiler antes que cubrir la alimentación o bancos de alimentos saturados son imágenes habituales en nuestros días.

Según el informe Alimentando un futuro sostenible de la Universidad de Barcelona, el 13,3% de los hogares españoles no tiene acceso regular a alimentos y su cifra ha incrementado desde la pandemia.

En España, la inseguridad alimentaria es un problema

En palabras de Luis González, director de Ingeniería Técnica y Acción Social España de Acción contra el Hambre: “En España la inseguridad alimentaria es un problema, más que el hambre en sí”

La seguridad alimentaria es definida por la ONU como “el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos sanos y nutritivos, en consonancia con el derecho a una alimentación apropiada y con el derecho fundamental de toda persona a no padecer hambre”.

Algunos factores que contribuyen al riesgo de experimentar inseguridad alimentaria pueden ser la desigualdad y la tendencia a la pobreza, el empleo o el propio sistema alimentario. En consecuencia, la inseguridad alimentaria se ha vuelto problema estructural en España por su alcance y su escaso conocimiento. 

Más ‘colas del hambre’ en España

Y volviendo a la Encuesta de Condiciones de Vida, esta confirma que cerca de 11% de la población española sufre inseguridad alimentaria leve o moderada, es decir, casi 5 millones de personas que no tienen la seguridad de poder acceder a una buena alimentación.

Por ello, las denominadas ‘colas del hambre’ se recrudecen. Van como un cohete, todo lo contrario a nuestra economía.

Dentro de esta situación de falta de ingresos y acceso a servicios básicos o vivienda, se recrudece la esperanza de vida, íntimamente ligada a la pobreza; y ello resulta en enfermedades derivadas por la mala alimentación, higiene o enfermedades crónicas.

Situaciones de las personas de las ‘colas del hambre’

En las colas del hambre hay un elevado aumento de personas que se encuentran en alguna de estas situaciones:

  • Personas mayores gravemente limitadas: un espectro de personas con 65 años o más que son dependientes.
  • Acuden a las colas con muletas, sujetándose con un carrito de la compra o apenas pueden andar.
  • No hay acompañamiento ni seguimiento por parte de una persona a cargo, lo que hace muy complicado su tratamiento hospitalario.
  • Necesitan alimentarse y se prioriza.

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