No se activó ningún protocolo de prevención del suicidio con el hombre de 78 años y se degolló en su celda
Sin supervisión, pudo degollarse a sí mismo el asesino del mosso d’Esquadra en Lérida. El hombre de 78 años que el pasado octubre asesinó a tiros a sangre fría en plena calle de a su yerno, un agente de los Mossos, se suicidó en su celda del centro penitenciario de Ponenta, donde se encontraba en prisión preventiva.
El personal penitenciario lo encontró en la madrugada del jueves 16 de abril, según informó el Ministerio de Justicia, que también constató que el recluso Antonio P. S. no había activado el protocolo de prevención del suicidio, porque las autoridades penitenciarias no hallaron nada en su comportamiento que justificara que debía aplicársele.
Los hechos han sido comunicados a la autoridad judicial competente conforme al protocolo establecido y se ha iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias exactas de esta muerte.
Según el diario Segre, el hombre le cortó el cuello. Se trata del cuarto suicidio registrado en las prisiones catalanas desde principios de año.
Asesinato a sangre fría por una presunta disputa familiar
El fallecido asesinó a su yerno de cuatro disparos en octubre de 2025 en Lérida, a la altura del número 17 de la calle Doctora Castells, en el barrio de Cappont. Tal y como se aprecian en algunos vídeos grabados en la calle, el suegro permaneció tranquilo en el lugar del crimen, junto al cadáver, y se entregó voluntariamente.
Los Mossos d’Esquadra abrieron una investigación para esclarecer las circunstancias del homicidio que, según el Crónica Global, guarda relación con un conflicto familiar por la custodia de los hijos del fallecido y la hija del detenido.












