Saltar el contenido

Suspendido otro parque eólico en Galicia por su cercanía a núcleos de población

3 Minutos

Planeaban construir aerogeneradores de 200 metros de altura a 500 metros de zonas de viviendas en Vila de Cruces, Pontevedra

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha suspendido las autorizaciones administrativa y de construcción del parque eólico Cunca, situado en Vila de Cruces (Pontevedra).

Los magistrados de la sección tercera de la Sala de lo Contencioso-administrativo adoptan la medida, porque la distancia de los aerogeneradores a los núcleos de población podría suponer “un riesgo adicional para la salud de las personas y el bienestar de los animales de producción”.

La resolución del TSXG indica que la propia Xunta emitió una declaración de impacto ambiental desfavorable a otro parque eólico donde consideraba que una distancia inferior a dos kilómetros podría ocasionar una perturbación significativa al ganado vacuno.

“Entendemos que sería absurdo que la Administración hiciera de peor condición a los seres humanos que a los animales”, recalcan los magistrados del TSXG.

Parque eólico a menos de 1.000 metros de las viviendas

El TSXG destaca que al menos tres núcleos de viviendas están situados a distancias inferiores a los 1.000 metros. Además, la altura de los molinos proyectados es de 200 metros y que entre uno de los aerogeneradores y uno de los núcleos de población afectados hay 510,9 metros.

“La normativa actual ya contempla para estos casos por razones urbanísticas y de calidad de vida un mínimo de cinco veces la altura de los aerogeneradores”, precisa el TSXG.

A ello se suma, según el Tribunal, que el Ministerio para la Transición Ecológica “desaconseja para todo el Estado la implantación de una instalación de estas características a menos de 1.000 metros de núcleos de población”.

Por ello, el TSXG entiende que la distancia a la que se proyectan construir los aerogeneradores es “susceptible de ocasionar una perturbación significativa sobre la salud de las personas y el bienestar de los animales“.

El auto subraya “que constituye un daño de difícil reparación, al incidir, en relación a los humanos, sobre los derechos fundamentales a la integridad física y a la vida privada y familiar dentro del domicilio”.

Suspensión cautelar, porque una posterior sentencia no puede reparar daños irremediables

En el auto, el TSXG explica que se acreditó, al menos indiciariamente, la presencia de valores ambientales altamente sensibles que quedarían expuestos a un daño significativo por las obras.

Esos valores ambientales han sido señalados por informes del ministerio de Transición Ecológica y, ante la posibilidad de que ese daño puede ser de difícil o imposible reparación, se adopta la medida cautelar con el fin de evitar que la sentencia que en su día se dicte pueda ser ineficaz por estar el daño irremediablemente causado.

Para la Sala resulta relevante la inclusión del espacio de la poligonal eólica en el área cualificada como de exclusión eólica en un mapa de Zonificación Ambiental elaborado del ministerio, lo cual considera “un indicio de que existen valores ambientales significativos”.

La promotora del parque eólico ya no está obligada por el plazo de ejecución de las obras

El TSXG, además, advierte que “la ponderación favorable de intereses económicos como prevalente es extremadamente excepcional, solo admisible cuando compromete de forma esencial la economía de la nación o produce un daño particularmente intenso”.

En el auto, los magistrados aclaran a la promotora que “ningún daño se deriva de la suspensión cautelar por transcurso de plazos para la ejecución de obras y solicitud de sucesivas autorizaciones”.

Así, recuerdan que, cuando un Tribunal suspende “un acto administrativo en sede cautelar, queda suspendida su eficacia y, con ella, los plazos reflejados en el mismo, en este caso, la realización de obras y solicitud de autorización de explotación”.

El auto no es firme, pues contra él cabe presentar recurso.

Deja tu respuesta