Asegura que las negociaciones avanzan “muy bien”, mientras Teherán permite el paso de petroleros pero denuncia contradicciones en la postura de Washington
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves un nuevo aplazamiento de su ultimátum a Irán, extendiendo hasta el 6 de abril de 2026 (a las 20:00 hora de Washington) la amenaza de destruir las plantas de energía eléctrica iraníes si no se reabre completamente el estratégico estrecho de Ormuz.
A través de su red social Truth Social, Trump explicó que la decisión responde a una petición directa del Gobierno iraní. “De acuerdo con la petición del Gobierno iraní, suspendo el periodo de destrucción de Plantas de Energía por 10 días”, escribió. Según el mandatario, las conversaciones entre ambas partes “van muy bien” y “son fructíferas”, a pesar de lo que calificó como “declaraciones erróneas de los Medios de Noticias Falsas”.
Este es el segundo aplazamiento en pocos días. El ultimátum inicial, lanzado el sábado pasado, daba a Irán solo 48 horas para reabrir el estrecho. El lunes se extendió por cinco días adicionales. Y ahora se concede un plazo de diez días más. Trump ha señalado que la decisión final dependerá de los informes de su equipo negociador, integrado por el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner.
El presidente estadounidense afirmó que Irán está “suplicando llegar a un acuerdo” y que, como gesto de buena voluntad, ha permitido el paso de una decena de petroleros por Ormuz, vía marítima crucial por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial. El bloqueo parcial del estrecho había provocado un fuerte aumento en los precios del crudo y tensiones internacionales.
Desde Teherán, la reacción ha sido más cautelosa. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, criticó la “señal de contradicción” de Estados Unidos: mientras pide negociar, continúa enviando más fuerzas a la región y mantiene una postura agresiva. Irán niega que las conversaciones sean tan fluidas como las describe Trump y ha endurecido su control sobre el estrecho en los últimos días.
Escalada de tensiones
El contexto de esta crisis se enmarca en una escalada de tensiones en Oriente Medio, con ataques israelíes recientes contra objetivos iraníes y un delicado equilibrio diplomático. Trump ha insistido en que no dudará en actuar si no se cumplen sus demandas, pero el nuevo aplazamiento abre una ventana para la diplomacia.
Analistas señalan que este tira y afloja busca presionar a Irán sin llegar inmediatamente a un conflicto abierto que podría desestabilizar aún más los mercados energéticos globales y generar una respuesta regional impredecible. Queda por ver si, para el 6 de abril, las negociaciones logran un avance concreto o si la amenaza de ataques a la infraestructura eléctrica iraní se materializa.












