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Trump pone a Cuba contra las cuerdas tras la amenaza de drones rusos e iraníes

La tensión entre Estados Unidos y Cuba vuelve a dispararse y esta vez el detonante no son sanciones económicas ni discursos políticos. Una filtración de Inteligencia publicada por Axios asegura que el régimen cubano habría adquirido cientos de drones militares de origen ruso e iraní capaces de alterar el equilibrio militar en el Caribe.

La noticia ha provocado una sacudida inmediata en Washington y revive uno de los episodios más peligrosos de la Guerra Fría. El fantasma de la crisis de los misiles vuelve a sobrevolar La Habana más de 60 años después.

Según el informe filtrado, el Gobierno de Miguel Díaz-Canel habría comprado alrededor de 300 drones de ataque desde 2023 con apoyo directo de Moscú y Teherán. El documento también apunta a algo todavía más delicado: la posibilidad de que estas aeronaves puedan utilizarse contra la base estadounidense de Guantánamo o incluso contra objetivos situados en Florida.

La información llega en uno de los momentos más tensos entre Washington y La Habana desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.

Estados Unidos teme una nueva amenaza a solo 90 millas de Florida

La filtración sostiene que parte de estos drones estarían desplegados en puntos estratégicos de la isla y que el régimen cubano analiza el modelo militar iraní utilizado en Oriente Medio para resistir ataques de potencias superiores.

Uno de los nombres que más preocupa en Washington es el del dron Shahed-136, utilizado por Irán y Rusia en distintos conflictos recientes. Este tipo de aeronave suicida puede recorrer largas distancias y transportar cargas explosivas considerables.

El congresista cubanoamericano Carlos Giménez reaccionó rápidamente en redes sociales alertando sobre el alcance de este tipo de armamento y el riesgo que supone para territorio estadounidense.

La cercanía geográfica convierte cualquier movimiento militar en Cuba en una cuestión extremadamente sensible para Estados Unidos. Apenas 90 millas separan la isla de las costas de Florida.

Cuba revive el recuerdo más peligroso de la Guerra Fría

La noticia ha despertado inevitablemente comparaciones con la histórica crisis de los misiles de 1962, cuando la instalación de armamento soviético en Cuba llevó al planeta al borde de una guerra nuclear.

Aquella crisis marcó uno de los momentos más tensos del siglo XX y convirtió a Fidel Castro en uno de los principales símbolos del bloque comunista en América Latina.

Ahora, aunque el escenario internacional es diferente, muchos analistas ven paralelismos inquietantes en la creciente colaboración entre Cuba, Rusia e Irán.

Miguel Díaz-Canel intentó rebajar la tensión defendiendo el derecho de Cuba a protegerse ante posibles amenazas externas.

“Cuba no amenaza ni desea la guerra”, aseguró el mandatario tras conocerse la filtración.

Sin embargo, las explicaciones del régimen no han conseguido frenar el aumento de la preocupación en Estados Unidos.

Trump endurece el cerco sobre La Habana

La administración de Donald Trump lleva meses incrementando la presión sobre el Gobierno cubano. El secretario de Estado, Marco Rubio, considera que Cuba representa un problema de seguridad regional y uno de los focos prioritarios de la nueva estrategia estadounidense en América Latina.

Washington acusa desde hace tiempo al régimen cubano de mantener vínculos estratégicos con Rusia, Irán y China en pleno auge de las tensiones internacionales.

La situación recuerda también a la estrategia utilizada por Estados Unidos contra el régimen venezolano de Nicolás Maduro, basada en sanciones, presión diplomática y operaciones puntuales de inteligencia.

En el caso cubano, el problema para el régimen no es solo la presión exterior. También crece el desgaste interno provocado por la crisis económica, los apagones constantes y el descontento social.

Precisamente hace unos días el colapso eléctrico volvió a provocar escenas de desesperación en distintas zonas de la isla mientras miles de ciudadanos denunciaban la situación en redes sociales.

El desgaste social aumenta dentro de Cuba

El gran temor del castrismo no parece estar únicamente fuera de sus fronteras. El hartazgo social sigue creciendo dentro del país y cada vez son más los cubanos que cuestionan abiertamente al régimen.

Una macroencuesta realizada por medios independientes y organizaciones civiles asegura que una parte importante de la población apoyaría medidas mucho más duras contra el Gobierno comunista.

La combinación de pobreza, falta de suministros, apagones y tensión política ha generado uno de los momentos más delicados para el castrismo en décadas.

Mientras tanto, Washington observa con atención cada movimiento militar de La Habana y la relación de la isla con Moscú y Teherán.

La gran incógnita ahora es hasta dónde está dispuesto a llegar Trump si considera que Cuba se ha convertido en una amenaza directa para la seguridad estadounidense.

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