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Trump prohíbe las políticas «woke» y de «diversidad» en empresas contratistas del gobierno americano

El presidente de Estados Unidos vuelve a rechazar la ideología de género

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su postura contra las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) al aprobar una nueva orden ejecutiva que prohíbe su aplicación en empresas que trabajen con el Gobierno federal.

Esta medida, firmada recientemente, obliga a todas las compañías que deseen contratar con la Administración a eliminar este tipo de programas en un plazo máximo de 30 días.

Nuevos requisitos para contratar con el Gobierno federal

El eje central de la normativa establece que las empresas deberán comprometerse de forma explícita a no implementar políticas de diversidad que puedan considerarse discriminatorias, especialmente aquellas basadas en criterios de raza o género.

Además, los contratos públicos incorporarán una cláusula obligatoria en la que las compañías certifiquen que no participan en iniciativas DEI con carácter excluyente. Este cambio supone una modificación relevante en los requisitos para acceder a licitaciones federales en Estados Unidos.

Argumentos del Gobierno: igualdad y reducción de costes

Desde la Casa Blanca, la decisión se defiende como una medida para garantizar la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral. Según la Administración, algunos programas DEI podrían favorecer a determinados colectivos en detrimento de otros, introduciendo sesgos ideológicos en los procesos de selección.

Donald Trump sostiene que estas políticas no eliminan desigualdades, sino que pueden generar nuevas formas de discriminación. Asimismo, el Ejecutivo argumenta que este tipo de iniciativas incrementa los costes empresariales, lo que acaba repercutiendo en el gasto público al trasladarse a los contratos con el Estado.

Una estrategia más amplia contra la ideología ‘woke’

Esta decisión se enmarca dentro de una estrategia más amplia impulsada por Donald Trump desde el inicio de su nuevo mandato. Entre las acciones previas destacan el cierre de oficinas de diversidad dentro de la Administración federal y la suspensión de sus empleados.

Un debate político en auge en Estados Unidos

La medida abre un nuevo capítulo en el debate político en Estados Unidos, donde las políticas de diversidad se han convertido en un tema central de confrontación.

Mientras que sus defensores consideran estas iniciativas esenciales para corregir desigualdades históricas, sus críticos —entre ellos Donald Trump— las ven como una deriva ideológica que pone en riesgo el principio de meritocracia.

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