El presidente de EEUU abre la puerta a una ocupación prolongada de la principal terminal petrolera de Irán: el crudo Brent supera los 115 dólares
En una entrevista con el diario Financial Times, Donald Trump ha señalado que su preferencia en el conflicto con Irán sería “tomar el control del petróleo” del país y ha dejado abierta la posibilidad de apoderarse de la isla de Jarg (Kharg Island), el principal terminal de exportación de crudo iraní, que concentra alrededor del 90% de sus envíos petroleros.
El mandatario reconoció que una operación de este tipo requeriría una presencia militar estadounidense prolongada sobre el terreno, lo que elevaría significativamente el riesgo de una escalada mayor en Oriente Medio.
La declaración llega en un momento crítico: la guerra entre EEUU, Israel e Irán cumple su segundo mes con intensos bombardeos. Estados Unidos e Israel han atacado instalaciones clave iraníes, como la planta de producción de agua pesada de Jonbad (ya inoperativa) y una petroquímica en el noroeste del país. Irán, por su parte, respondió con un ataque contra una planta de destilación de agua y energía en Kuwait, que causó daños y la muerte de un trabajador indio. Además, zonas de Teherán sufren cortes de electricidad por impactos en su sistema energético.
El precio del petróleo Brent ronda este lunes los 115 dólares por barril, el nivel más alto desde julio de 2022, reflejando la preocupación de los mercados ante la ausencia de señales de distensión en el Golfo Pérsico. El conflicto ya ha provocado un encarecimiento del crudo de hasta el 60% y del gas del 70% en algunas referencias, con efectos en cadena en la economía global.
Estrecho de Ormuz
Trump también destacó que Irán permitió el paso de 20 buques petroleros por el estrecho de Ormuz, calificándolo como un “regalo” y una “señal de respeto” hacia Estados Unidos. Sin embargo, Washington mantiene desplegados más de 50.000 efectivos en la región, unos 10.000 por encima de lo habitual.
En el ámbito internacional, la ONU confirmó la muerte de un casco azul en Líbano, mientras Israel interceptó un ataque procedente de Yemen. El impacto económico se extiende a Europa y España: el Ibex ha perdido más de 100.000 millones de euros en un mes, y el Gobierno ha reducido temporalmente el IVA de los carburantes del 21% al 10%, aunque muchas gasolineras low-cost aún no han trasladado la bajada a los precios.
Espacio aéreo
España, por su parte, ha cerrado su espacio aéreo a aviones militares implicados en el conflicto y ha prohibido el uso de bases como Rota y Morón, así como sobrevuelos de aeronaves de Reino Unido o Francia.
La posibilidad de que EEUU pase de ataques quirúrgicos a una ocupación de Jarg, considerada la “joya de la corona” del régimen iraní, representa un giro estratégico de alto riesgo. Analistas advierten de que cualquier intento de control directo del petróleo iraní podría desatar represalias masivas, cerrar temporalmente el estrecho de Ormuz y disparar aún más los precios energéticos a nivel mundial.
Por ahora, el conflicto sigue en una espiral ascendente sin visos de negociación inmediata, con Trump navegando entre una postura de fuerza máxima y mensajes de posible distensión selectiva. El mundo observa con preocupación cómo la disputa por el control del petróleo en el Golfo podría redefinir el equilibrio geopolítico de la región en los próximos meses.












