Un nuevo atestado revela que Romualdo Garrido presionó a la empresa auditora medioambiental para que lograse la licencia
Aferrado al cargo. Un nuevo atestado de la UCO, integrado en las diligencias previas que instruye el Juzgado de Instrucción nº10 de Sevilla acredita que el actual alcalde de Gines (Sevilla), Romualdo Garrido Sánchez, del PSOE, presionó a la empresa que validaba las licencias medioambientales del municipio para lograr la aprobación del local Green House.
El propietario que explotaba ese local (que su web y redes lo venden como un sitio para «desconectar, celebrar y disfrutar» con piscina, copas y buen ambiente), estaba a su vez investigado por presunto blanqueo de capitales del narcotráfico.
La licencia se concedió finalmente sin visita de inspección al local, pese a que en 2019 tres inspecciones de la empresa Asinger SL, detectaron irregularidades y paralizaron el procedimiento.
Proyecto ‘diseñado artificialmente simplemente para cumplir con la normativa vigente’ en Gines
Según declaró a la UCO el administrador de Asinger, el alcalde socialista Romualdo Garrido contactó «con él en varias ocasiones para interesarse por los informes» y «le pidió que le echasen una mano al empresario e indicarle cómo tenían que realizar las modificaciones necesarias para que el proyecto se adecuase a la normativa».
El socialista convocó una tensa reunión en el ayuntamiento en junio de 2024 que dedicó en exclusiva al expediente del Green House. Asistió el propio Garrido, el empresario de Green House, técnicos de Asinger y funcionarios municipales.
Varios asistentes calificaron el encuentro de «totalmente inusual» y, según el atestado, el alcalde «dirigió la reunión». Fruto de las presiones, la técnico de Asinger intercambió mails con la redactora del proyecto para indicarle directamente qué modificar, circunstancia que ambas reconocieron en su declaración.
En ese sentido, la UCO concluye que es «factible» que el proyecto «fuese diseñado artificialmente simplemente para cumplir con la normativa vigente«, sin que los cambios exigidos tuvieran reflejo real en el establecimiento.
El jefe del gabinete de la Delegación de Gobierno, detenido
La investigación arrancó de escuchas telefónicas judicialmente autorizadas contra un grupo investigado por narcotráfico que explotaba el Green House, indica Ok Diario.
En esas grabaciones emergió el nombre de Rafael Pineda, entonces jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno en Andalucía, quien habría actuado como intermediario ante el alcalde para facilitar los trámites del local.
Al mencionado Pineda lo detuvieron en febrero de 2026 junto a otras cuatro personas en el marco de una operación que incluye también un presunto pelotazo urbanístico con una parcela pública en Pino Montano, Sevilla.
Según recuerda ABC, las escuchas de las conversaciones entre el socialista Rafael Pineda y uno de los principales investigados por narcotráfico destapó el pelotazo del que fuera gerente de Lipasam en etapa socialista y su mujer (la venta por 3,9 millones de una parcela en el Higuerón que se compró por 1,7 millones cinco meses antes).
Además, los pinchazos de la UCO revelaron la intervención del citado alcalde de Gines, Romualdo Garrido, y los investigadores sospechan que recibió «contraprestaciones» por acelerar la apertura de un negocio del narcotraficante amigo de Pineda.












