La revuelta interna irrumpe con un manifiesto que reclama la salida inmediata de Sánchez, un congreso extraordinario y una “higiene democrática”
La crisis interna del PSOE ha dado un salto cualitativo con la aparición de una plataforma de militantes que, reunidos en una sede vinculada a UGT, han lanzado un desafío directo al liderazgo de Pedro Sánchez.
Según la información de Vozpópuli, “el ciclo político de Pedro Sánchez está definitivamente agotado”, una de las frases más contundentes del manifiesto fundacional que denuncia la desconexión entre la dirección del partido y su base social.
El documento, firmado por alrededor de un centenar de afiliados y simpatizantes, acusa a la cúpula socialista de haber convertido al partido en una “estructura ensimismada” incapaz de responder a los problemas reales del país.
Divorcio entre PSOE y la calle
Los promotores sostienen que existe un “divorcio absoluto entre el partido y la calle”, y que la maquinaria interna se ha transformado en un instrumento al servicio de la supervivencia política del presidente del Gobierno.
La plataforma exige la renuncia inmediata de Sánchez y la convocatoria urgente de un congreso extraordinario en el que se prohíba expresamente su participación como candidato a la secretaría general. Consideran imprescindible desmontar el “hiperliderazgo asfixiante” que, a su juicio, ha laminado el debate interno y silenciado a los órganos territoriales.
Higiene democrática
Además, reclaman la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales antes de final de año, una medida que califican como un ejercicio de “higiene democrática” ante lo que describen como una legislatura paralizada y centrada únicamente en gestionar escándalos que erosionan la credibilidad del Ejecutivo.
El manifiesto también exige una regeneración ética profunda dentro del PSOE, con un régimen disciplinario estricto que sancione comportamientos de “dudosa moralidad” y evite que la presunción de inocencia penal se utilice como “subterfugio para eludir responsabilidades políticas”.
La iniciativa supone el mayor desafío interno al Sanchismo desde que Sánchez llegó al poder, y evidencia que el malestar ya no se limita a sectores críticos tradicionales, sino que se extiende a espacios históricamente afines a la izquierda.













