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Un colombiano vendía cocaína escondida en bolsas de caramelos idénticas a las originales en Madrid

Lo que parecía una simple compra de caramelos en plena calle terminó destapando una sorprendente forma de traficar con droga en el barrio de Salamanca. La Policía Municipal de Madrid ha detenido a un joven colombiano acusado de vender cocaína oculta dentro de bolsas de caramelos Werther’s Original prácticamente imposibles de diferenciar de las auténticas.

Los agentes lo sorprendieron en plena transacción en la calle Hermosilla mientras entregaba uno de los envoltorios a un comprador que acababa de pagarle varios billetes. Pero dentro no había ningún dulce. Había cocaína preparada para la venta.

Los policías pensaron que era una compra normal

La escena no levantó sospechas al principio.

Un hombre entregaba dinero y recibía una pequeña bolsa dorada de caramelos. Todo parecía completamente cotidiano hasta que los agentes se acercaron y comprobaron el contenido real del paquete.

Según la investigación, el detenido utilizaba bolsas termoselladas idénticas a las originales de la conocida marca alemana para esconder las dosis de droga.

La perfección de los envoltorios hizo que incluso los propios agentes destacaran la dificultad para distinguirlos de un paquete auténtico.

Vendía la droga por WhatsApp

La Policía descubrió además que el joven operaba mediante encargos realizados a través del teléfono móvil.

Los compradores contactaban con él por WhatsApp y posteriormente cerraban la entrega en plena vía pública. El cliente interceptado reconoció ante los agentes que acababa de adquirir un gramo de cocaína.

Durante el registro, los policías encontraron dinero en efectivo, varias dosis preparadas para su venta y más bolsas falsas de caramelos listas para distribuir.

“No tengo dinero para vivir”

Según fuentes policiales, el detenido admitió llevar unos quince días dedicándose al tráfico de cocaína.

“Ya no tengo trabajo y no tengo dinero para vivir”, aseguró antes de ser arrestado como presunto autor de un delito contra la salud pública.

La investigación continúa abierta y la Policía no descarta que existan más personas utilizando este mismo método de distribución.

Preocupación por el uso de golosinas para esconder droga

Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es el enorme riesgo de utilizar envases de caramelos para ocultar sustancias estupefacientes.

Las autoridades alertan de que este tipo de envoltorios podrían acabar fácilmente en manos de menores o adolescentes al ser prácticamente idénticos a productos reales de consumo habitual.

De hecho, los agentes recuerdan que ya hubo un caso similar en Málaga en 2005, cuando se desarticuló una red que distribuía cocaína escondida también en bolsas de Werther’s Original.

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