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Un embalse del centro de la península ha desembalsado agua durante todo este invierno

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Un alcalde de la zona denuncia que el agua tirada y desechada para consumo humano es el doble de la capacidad con la que cuenta el propio pantano

No es una excepción. No en vano, ya lo denunciamos en LA BANDERA cuando se produjo el ‘secado’ del pantano de Sau (provincia de Barcelona). Hoy les hablamos de lo que está sucediendo en la provincia de Guadalajara y más en concreto con el embalse de Beleña que no deja de desembalsar agua desde el mes de diciembre del pasado año.

Desde que Zapatero derogara el Plan Hidrológico Nacional que suponía un órdago a la sequía y que podría resolver los problemas de abastecimiento humano y para la agricultura y ganadería de este país con cientos de infraestructuras hídricas fundamentales (que a fecha de hoy se siguen demandando), la situación del agua en España es más que precaria.

Por todo ello, choca que, en vez de buscar acuerdos y acciones para conseguir crear elementos para acaparar este ahora oro transparente, se vaya justo en dirección contraria con la eliminación de represas e infraestructuras o la ausencia de otras que solucionarían incluso problemas endémicos en ciertas zonas como es el caso de la provincia de Guadalajara.

Allí, el alcalde de Cogolludo ha vuelto a pedir la interconexión de embalses de la zona para no perder estos excedentes de agua, una conexión concreta entre los embalses de Beleña y Alcorlo, en vez de tirar agua constantemente incluso en tiempos de sequía.

Un embalse que no deja de desembalsar

Tal y como publica Cadena Ser Guadalajara, desde diciembre la situación en Guadalajara (en la sierra norte) comenzó a mejorar, y el embalse de Beleña, fundamental, puesto que da de beber agua a los municipios más importantes del Corredor del Henares y parte de la Campiña, cambió de cara. Cuando alcanzó en diciembre los 39 hectómetros cúbicos (73% de su capacidad) comenzó a desembalsar (no ha parado hasta ahora). La justificación: no superar la cota de salvaguardia de seguridad.

Según ha informó el Ayuntamiento de Cogolludo, está evacuando a pie de presa un caudal aproximado de 10 metros cúbicos por segundo al río Sorbe, afluente del Henares.

Mientras, los otros embalses de la Sierra Oriental: Alcorlo, Pálmaces y el Atance todavía presentaban un nivel bajo, del 30 al 12% de capacidad en ese mismo momento, a finales de diciembre de 2030.

Necesidad de más infraestructuras

El alcalde de Cogolludo, Juan Alfonso Fraguas, pidió a finales de 2023 una reflexión sobre la necesidad o no de construir más infraestructuras para preservar el agua, un bien cada vez más escaso. También pidió y sigue demandando la interconexión de embalses de la zona lo que permitiría almacenar los excedentes de un embalse en otro, así como el doble sentido entre Beleña y Alcorlo, del que tanto se ha hablado.

Muchos vecinos de la zona sí creen que al menos podrían aprovecharse más los excedentes de agua, mediante la interconexión de los embalses. El ministerio de Transición Ecológica no opina lo mismo. Alude al gran impacto ambiental en la zona, a la ausencia de inclusividad y sostenibilidad.

Se tira agua que además inunda las zonas

Tal y como confirma Guadalajara Diario, Beleña es el pantano que almacena el agua que va a los grifos de unas 400.000 personas, entre ellas están los vecinos de la capital, El Corredor, La Campiña y Alcalá de Henares, entre otros. El problema es que Beleña es un embalse pequeño. Cuando llega al 70% de llenado los aliviaderos se abren y dejan salir todo el agua que entra por motivos de seguridad. El agua fluye río abajo y provoca incluso inundaciones.

Beleña no se puede hacer más grande pero desde hace décadas se reclama una conexión con otro pantano que es más grande y que en estos momentos está a apenas el 40% de su capacidad: Alcorlo.

Según las cifras facilitadas por el alcalde de Cogolludo, en los últimos dos meses Beleña ha desembalsado 35 hm3 de agua. Solo en diciembre se dejaron escapar otros 17 hm3. “El embalse de Alcorlo tiene capacidad para almacenar otros 102 Hm³ además de los 78 que ya tiene. El agua fundamental para nuestra agricultura, e incluso para el propio abastecimiento. Conviene no olvidar que este verano decenas de pueblos de nuestra provincia, y también de la Sierra Norte, han tenido que ser abastecidos con cisternas, y que si queremos luchar contra la despoblación, una adecuada gestión del agua, es imprescindible”.

Más pantanos ya desembalsan agua en la zona

Con el aumento de precipitaciones, a fecha de hoy el desembalse se sigue produciendo y se está extendiendo a pantanos como El Vado o Pálmaces, que desembalsan a los ríos Sorbe, Jarama y Cañamares. Solo Beleña ya ha desembalsado en este invierno casi el doble de su capacidad total.

Las únicas infraestructuras que no han aliviado aún, son las presas de Alcorlo y El Atance (solo está ahora al 34% de su capacidad).

Al río Sorbe se han aliviado más de 100 hectómetros, al río Jarama más de 50 y al Cañamares unos 5. En total, más de 155 hectómetros cúbicos, que no sobran.

Juan Alfonso Fraguas, alcalde de Cogolludo, lo tiene claro. “Almacenando parte de estos 155 hectómetros cúbicos, se hubieran llenado todos los embalses de la Sierra, o al menos, se podrían haber alcanzado las mismas cotas que los embalses que gestiona el Canal de Isabel II, que se encuentran a más del 85 % de su capacidad”.

Agua desperdiciada para siempre

A primeros de septiembre de 2023, los embalses de la Sierra languidecían. Quizás el próximo año suceda lo mismo y nos volveremos a acordar de todo esa agua desperdiciada que valdría para muchos años de consumo humano y para mejorar la calidad agrícola y ganadera de la provincia de Guadalajara.

Tampoco se debe obviar que desde estos embalses, también se abastecen sistemas de riegos agrícolas que, son los primeros que se reducen cuando los embalses no se encuentran con los niveles óptimos que garantizan, primero el abastecimiento humano, y después otros usos.

Sistemas de riego que alimentan zonas de cultivo muy productivas, como los riegos del Bornova o los del Canal del Henares. “Curiosamente, la provincia de Guadalajara es la provincia de Castilla-La Mancha que menos superficie de regadío tiene, a pesar de los sistemas de riego que se están construyendo en la actualidad seguiremos a la cola de Castilla-La Mancha, pero mientras, seguimos admirando nuestros ríos cargados de agua pasando por nuestros pueblos y ciudades”.

Se tura agua donde hubo restricciones para el riego

Durante el verano de 2023 “la comarca tuvo serios problemas de abastecimiento en algunas localidades de la Sierra, e incluso también en Jadraque y en Cogolludo, donde se restringieron los riegos de zonas verdes. Eso es lo que se ha de evitar“, insiste Fraguas. “Con lo que sale aquí en dos horas beberíamos en la sierra durante todo un año”.

El alcalde afirma que hacen falta infraestructuras para que el agua que se va aguas abajo de la presa, se pueda almacenar en otros pantanos que están aún muy por debajo de su capacidad, “como el de Alcorlo, a solo 15 kilómetros del de Beleña, sin ir más lejos”.

Aguas arriba de la presa de Beleña está el azud del Pozo de los Ramos, desde el que se deriva agua al Canal de Isabel II, “que, por lo menos, se aprovecha de alguna manera”. Sin embargo, en el momento actual, “los pantanos del Canal de Isabel II están todos al 80%, cuando en la Sierra Norte de Guadalajara el que más agua tiene ahora es el de Beleña”.

1 Comment

  1. Peritta
    marzo 22, 2024 @ 12:46 am

    La provincia de Sevilla produce más arroz que la de Valencia y Tarragona juntas.
    Estadística de los años 80. Supongo que seguirá igual aunque los canallas que le manejan los hilos al Zapatero 2.0 le hagan hacer los disparates que está haciendo con las leyes y los derechos de las aguas.

    Cerró los registros civiles durante la teleplaga, tiene a la judicatura sitiada (en un registro civil manda un juez) y ahora estamos viendo cómo está acabando con las competencias de las confederaciones hidrográficas que parece que no mandan nada.

    Quien puede acabar con el gobierno, o por lo menos con sus disparates, son los funcionarios. El Pueblo ése que se escribe con mayúscula no está ni se le espera. Tras el 11-M somos, así como suena: “la gente”.

    En un régimen burocrático quien manda es la administración y la están corrompiendo a base de enchufismo y mangoneando a través de redes clientelares,… y no todas sirven a los partidos políticos.

    ¿Seguirán agrandando sus tragaderas nuestros funcionarios -y funcionarias- o podremos decir, como decía Churchill, que nunca tantos le debieron tanto a tan pocos?.

    Bueno, pocos, lo que se dice pocos, no son.

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    FREE ZOUHAM o abandonad toda esperanza.

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