El marroquí, con amplia hoja de servicios policiales, ha sido detenido tras protagonizar una peligrosa persecución con vehículos policiales
Un nuevo caso de delincuencia protagonizada por un marroquí. Otro hecho ‘aislado’ en España que recogemos en LA BANDERA. El suceso se produjo durante la madrugada, cuando agentes de la Policía Nacional y la Policía Local de Manacor iniciaron el seguimiento de un turismo que circulaba de forma temeraria y sin respetar las señales de tráfico.
Persecución y huida por la ciudad
Según fuentes policiales, el conductor, identificado como un varón de unos 30 años y nacionalidad marroquí, intentó esquivar los controles de seguridad y aceleró en sentido contrario, obligando a otros conductores a realizar maniobras de emergencia para evitar ser arrollados.
Las patrullas activaron los códigos de emergencia y se unieron a la persecución, que se prolongó por varias calles de Manacor, incluidas zonas cercanas a Portocristo y s’Illot, donde el sospechoso aprovechaba la densidad de tráfico nocturno para intentar despistar a los agentes.
Detención y numerosos antecedentes
Tras varios minutos de huida, el fugitivo perdió el control del vehículo y se detuvo en una zona residencial, momento en el que fue interceptado por la Policía Nacional. Los agentes comprobaron que no portaba permiso de conducir ni documentación en regla y, al cruzar sus datos, confirmaron que se trata de un delincuente multirreincidente con numerosas detenciones previas por robos con violencia, asaltos a viviendas y delitos contra la seguridad vial.
El arrestado fue trasladado a la comisaría de Manacor, donde se instruyeron diligencias por conducción temeraria, desobediencia a agentes de la autoridad y resistencia, además de revisar posibles imputaciones por delitos cometidos en los últimos meses.
Preocupación vecinal y seguridad en la zona
Vecinos de Manacor han mostrado su preocupación por la presencia de grupos delictivos como el de este marroquí que utilizan coches de alta cilindrada para cometer robos y burlar controles policiales.
La propia Policía Nacional ha reforzado los dispositivos de vigilancia en la zona, especialmente en la medianoche, y ha solicitado la colaboración ciudadana para notificar cualquier actividad sospechosa. Las autoridades insisten en que casos como este confirman la necesidad de mantener una presencia policial constante para proteger a los residentes y garantizar la seguridad vial en un municipio que últimamente ha sido escenario de múltiples incidentes relacionados con delincuencia marroquí organizada.












