El menor de 16 años lanzó un plato, amenazó con un vaso y empujó a la educadora en el centro de Movera, en Zaragoza
Un nuevo y grave episodio de violencia en los centros de menores no acompañados de Aragón ha vuelto a poner en evidencia la conflictividad que rodea a parte de estos jóvenes tutelados por la Administración. Un mena conflictivo, otro más…
Sucedió en el centro de acogida de Movera (Zaragoza). Un menor marroquí de 16 años agredió a una trabajadora social del centro. Según el informe interno del propio centro al que ha tenido acceso La Nación, el joven, llegado a Aragón el pasado 9 de febrero, ya había protagonizado episodios graves previos de indisciplina y alteración de la convivencia.
La agresión paso a paso
Durante la tarde del jueves 21 de mayo, el mena de origen marroquí ya había provocado una grave alteración en el centro. Al día siguiente, su comportamiento se volvió directamente agresivo contra una educadora.
Según el relato oficial: se negó a cumplir las indicaciones del equipo educativo. Después habló de forma desafiante a la trabajadora y la amenazó con golpearla con un vaso. De hecho, le lanzó un plato con intención de herirla (la educadora logró esquivarlo). Posteriormente levantó la mano de forma amenazante, la empujó violentamente y profirió amenazas repetidas contra ella.
Ante el revuelo generado entre el resto de menas, se avisó inmediatamente a la Policía, que acudió al centro para restablecer el orden. La trabajadora social ha presentado denuncia contra el menor en comisaría, por lo que el caso ya está en vía judicial.
Respuesta del Gobierno de Aragón
El vicepresidente y consejero de Desregulación, Bienestar Social y Familia, Alejandro Nolasco, ha mostrado su “solidaridad y apoyo absoluto” con la profesional agredida y ha anunciado que el Gobierno autonómico prestará asistencia jurídica a los trabajadores que sean víctimas de este tipo de agresiones.
Nolasco ha subrayado que este incidente “no es aislado” y forma parte de una “situación de extrema conflictividad” provocada por varios menas reincidentes, cuya actitud “contagia y afecta al resto de internos”, poniendo en riesgo especialmente a las profesionales mujeres.
Ante esta realidad, el Ejecutivo aragonés está impulsando con urgencia un protocolo de refuerzo de seguridad en los centros de menas, que prevé la intervención de la Unidad Adscrita de la Policía Nacional para garantizar la protección tanto de los trabajadores como de las instalaciones.
Un problema recurrente
Este caso se suma a una larga lista de incidentes en centros de menores tutelados en Aragón, que han generado creciente preocupación social y política. Desde el Gobierno regional se insiste en la necesidad de transparencia y de un seguimiento exhaustivo de las incidencias para adoptar medidas efectivas.
“Los ciudadanos tienen derecho a conocer lo que ocurre y el Gobierno tiene la obligación de informarles”, ha señalado Alejandro Nolasco.
La noticia ha vuelto a reabrir el debate sobre la gestión de la tutela de los menores extranjeros no acompañados (MENA) y la saturación y problemas de convivencia que sufren algunos centros de acogida en diferentes comunidades autónomas.













