Los hechos ocurrieron en la ciudad de Leipzig. El inmigrante tiene 13 años y por edad es inimputable
Un conductor de autobús de 62 años se encuentra en estado de coma tras ser atacado por un menor de origen iraquí en la ciudad alemana de Leipzig, en un incidente que reabre el debate sobre la seguridad en el transporte público en Alemania.
Agresión durante el trayecto
El ataque ocurrió el 1 de abril, cuando el conductor pidió a un grupo de jóvenes que mantuvieran silencio mientras viajaban en el autobús. La situación escaló rápidamente, y el menor, de 13 años y con antecedentes delictivos, golpeó al conductor repetidamente en la cabeza, provocando que cayera desplomado.
La víctima fue trasladada de urgencia al hospital y sometida a cirugía tras sufrir un ictus durante la agresión. Los médicos investigan si el ataque fue la causa directa del ictus, aunque señalan que el conductor no presentaba problemas de salud previos.
Imposible condena por edad
El agresor fue rápidamente identificado por la policía, pero no podrá enfrentar un juicio penal debido a su edad. Según la legislación alemana, los menores de 14 años son inimputables, por lo que el caso pasará a manos de los servicios sociales. Las autoridades reconocen las dificultades para implementar medidas efectivas contra menores reincidentes con historial delictivo.
Contexto de inseguridad en el transporte público
El joven, que actualmente no asiste a la escuela, ya era conocido por las fuerzas de seguridad por su historial de delitos menores. Este incidente se produce en medio de crecientes preocupaciones sobre la seguridad de los trabajadores del transporte público en Alemania, donde los ataques a conductores y personal ferroviario se han multiplicado en los últimos años.
Estadísticas oficiales muestran que miles de empleados del transporte han sido víctimas de agresiones, con varios incidentes diarios en promedio. En algunas regiones, las autoridades han implementado medidas excepcionales, como reducir controles a ciertos pasajeros por temor a ataques violentos.












