Cambió el sexo a mujer en el DNI y se niega a usar baños individuales, vestuarios cerrados u horarios diferenciados con las agentes
¿Participará en operativas que necesiten agentes femeninas? Un agente de la Policía Nacional en Palma decidió modificar su sexo en el DNI y ahora figura oficialmente como mujer, solicitó que lo llamen «Mari Carmen» y que le permitan acceder a los vestuarios femeninos de la comisaría.
Esta petición ha provocado sorpresa, y malestar entre sus compañeros, especialmente las agentes, porque se trata del primer caso en Baleares. Según fuentes de Ok Diario, el agente completó todos los trámites legales, por lo que su documento nacional de identidad refleja ahora el sexo femenino.
Sin embargo, su aspecto físico apenas ha variado: mantiene un cuerpo corpulento, barba, aspecto que otros agentes describen como «muy masculino» y, además, otros agentes aseguran que tiene una relación con una mujer.
‘No podemos ignorar la seguridad ni la comodidad de nuestras compañeras’
Lo que parecía un simple trámite administrativo se transformó en un serio quebradero de cabeza para la cúpula de la Policía Nacional. La solicitud de usar los vestuarios femeninos provocó una reacción inmediata: varias agentes expresaron su malestar e incomodidad ante la posibilidad de compartir esos espacios.
Esta notable diferencia entre la documentación oficial, su apariencia, y su presunta relación genera un intenso debate interno en la Jefatura y alienta rumores porque, además, el agente se encuentra ahora de baja médica y queda temporalmente paralizada la situación mientras los mandos buscan soluciones.
Mari Carmen no quiere baños individuales, sino los mismos que las agentes
Desde la Jefatura defienden un discurso de respeto y sensibilidad hacia los derechos del agente, pero reconocen las dificultades prácticas de autorizar el acceso a vestuarios compartidos con mujeres, dada su apariencia física actual. La propuesta inicial de facilitarle baños individuales y dependencias con llave tampoco convenció al interesado, por lo que la polémica se prolonga.
«Es un tema delicado, pero también realista», aseguran fuentes internas que recoge el citado medio. «Queremos ser respetuosos, pero no podemos ignorar la seguridad ni la comodidad de nuestras compañeras». Por el momento, la Jefatura continúa evaluando opciones prácticas, como los citados baños individuales, vestuarios cerrados u horarios diferenciados—, pero sin un acuerdo definitivo.












