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Un policía hospitalizado tras ser apaleado por un mena marroquí en Arona (Tenerife)

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Dos inmigrantes menores de edad con múltiples antecedentes fueron arrestados. Los agentes les sorprendieron cuando regresaban de vender droga en una moto robada

Tres agentes heridos de diferente consideración y otro policía hospitalizado, es el balance de la violenta detención de un inmigrante marroquí, menor de edad, y su compinche; en Arona, Tenerife.

Los agentes sorprendieron a ambos inmigrantes, cuando regresaban de vender droga en una moto robada. Lejos de entregarse, ambos menas se enfrentaron a puñetazos con la policía.

Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del pasado martes 5 de marzo. Los agentes de la Policía Local de Arona que patrullaban en la zona, observaron a dos jóvenes circulando a gran velocidad en una motocicleta. Tras el intento por parte de los policías para que se detuvieran, los dos menores aceleraron emprendiendo una huída en la que la Policía Local que les perseguía pudo confirmar a través de la matrícula que la motocicleta había sido robada el domingo anterior.

Tras varios minutos de huída, varias patrullas se sumaron a la persecución con la intención de frenar cuanto antes a los dos jóvenes que estaban poniendo en peligro la integridad de los ciudadanos, al circular a toda velocidad con la moto por zonas peatonales y callejones próximos a la playa.

Tras más de 20 minutos de huida, la persecución terminó de golpe cuando el conductor perdió el control de la moto y chocó contra un bordillo cayendo al suelo los dos ocupantes del vehículo.

Tras el accidentes, los dos menores huyeron a la carrera en direcciones opuestas, abandonando la motocicleta en el lugar. El conductor fue el primero en ser detenido por los agentes, resistiéndose violentamente a la detención. Se trata de un marroquí de 17 años, con múltiples antecedentes que se enfrentó a patadas y puñetazos con los agentes.

Poco después cayó su cómplice, otro menor con un largo historial delictivo como su compañero, e igual de violento con la Policía.

De hecho, durante la detención los agentes sufrieron varias contusiones y un policía tuvo que ser hospitalizado en Arona para someterse a una operación por la fractura de uno de sus dedos.

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