El inmigrante africano ha acumulado decenas de detenciones antes de ser expulsado de nuestro país
Un dispositivo conjunto entre la Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra ha permitido la localización y detención en Figueres de un individuo considerado multirreincidente, que se encontraba en situación irregular y sobre el que pesaba una orden de expulsión del territorio español.
El arrestado, un ciudadano de origen senegalés, estaba siendo buscado tras acumular numerosos antecedentes penales por delitos de distinta gravedad, lo que había generado preocupación entre los vecinos de la zona.
Delitos atribuidos: robos, amenazas y tentativa de homicidio
Según fuentes policiales, el detenido contaba con un historial delictivo que incluía robos con violencia e intimidación, robos con fuerza, hurtos, amenazas graves, atentado contra agentes de la autoridad e incluso una tentativa de homicidio.
Este conjunto de antecedentes motivó la apertura de un procedimiento administrativo de expulsión por parte de la Subdelegación del Gobierno en Girona durante 2024, en aplicación de la normativa de extranjería vigente.
Un dispositivo policial tras meses de seguimiento
La detención fue el resultado de meses de investigación y coordinación entre cuerpos policiales y autoridades consulares de Senegal, necesarios para obtener la documentación requerida para ejecutar la repatriación.
Las dificultades del operativo se debían, principalmente, a que el sospechoso no contaba con un domicilio fijo conocido, lo que complicaba su localización.
Finalmente, un dispositivo conjunto de vigilancia permitió situarlo en un piso ocupado en Figueres, donde fue arrestado sin incidentes.
Alarma social y quejas vecinales en Figueres
De acuerdo con la Policía Nacional, la presencia del detenido había generado una notable inquietud entre los residentes del municipio, que denunciaban reiteradamente situaciones conflictivas relacionadas con su actividad.
Las autoridades señalan que el individuo había provocado una “fuerte alarma social” y contribuido a alterar la convivencia en la zona, lo que motivó el refuerzo de la vigilancia policial.
Ejecución de la orden de expulsión
Una vez localizado, los agentes procedieron a su detención para hacer efectiva la orden de expulsión pendiente, culminando así un procedimiento administrativo que se había prolongado durante meses.













