Las importaciones se dispararon un 83% desde 2016 y los agricultores piden activar la cláusula de salvaguardia del acuerdo comercial con la UE
La organización agraria Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos pidió al Ministerio de Economía que inicie gestiones urgentes ante la Comisión Europea para activar los mecanismos de salvaguardia previstos en el acuerdo comercial entre la UE y los países del África Austral, ante el daño creciente que las importaciones de cítricos sudafricanos causan a los productores europeos.
La solicitud se trasladó en una reunión con responsables de la Subdirección General de Defensa Comercial y Política Arancelaria, convocada a petición de la propia organización. En ese encuentro, Unión de Uniones presentó un análisis técnico que acredita un aumento del 83% en el volumen total de cítricos importados desde que el acuerdo entró en vigor en 2016.
El incremento resulta especialmente llamativo en el segmento de pequeños cítricos, donde las mandarinas y clementinas registraron un crecimiento superior al 300% en ese mismo periodo.
‘No es solo cuánto entra, sino cuándo entra’
La organización subrayó que el problema no reside solo en la cantidad de producto que llega, sino en cuándo llega. Las importaciones sudafricanas se concentran entre septiembre y noviembre, justo cuando los productores europeos fijan los precios en origen y se define la rentabilidad de toda la campaña.
«No es solo cuánto entra, sino cuándo entra, y lo hace justo en el momento más sensible para nuestros productores», advirtió la organización.
El avance de la mandarina resulta especialmente revelador, ya que evidencia una adaptación deliberada de la oferta exportadora sudafricana hacia el segmento más vulnerable del mercado europeo, pese a no ser el eje central del acuerdo arancelario original. Esta presión sostenida derivó, según Unión de Uniones, en la reducción de variedades tempranas, la caída de precios, la pérdida de capacidad negociadora y dificultades para el relevo generacional en el campo.
La normativa europea ya prevé estos instrumentos
Ante este escenario, la organización considera que se cumplen las condiciones del artículo 34 del acuerdo UE-SADC para activar la cláusula de salvaguardia y solicitó al Ministerio dos actuaciones concretas: la puesta en marcha de un mecanismo de vigilancia reforzada durante el periodo sensible de campaña y la apertura de una investigación formal sobre el impacto del acuerdo en el sector citrícola.
«La propia normativa europea contempla estos instrumentos para corregir desequilibrios. No estamos pidiendo ninguna excepcionalidad, sino que se utilicen los mecanismos previstos», recalcaron.
Unión de Uniones también llamó la atención sobre el efecto acumulativo de otros acuerdos comerciales con terceros países, que reducen progresivamente la ventana comercial del sector español. La organización valoró positivamente la disposición del Ministerio al diálogo técnico y confió en que España lidere este expediente en Bruselas.












