Un delincuente con antecedentes policiales rompió la puerta de acceso, esperó el arresto sin resistencia y solicitó ir a la cárcel
Un vándalo fichado de 30 años, vecino de Salt y con antecedentes policiales por apedrear comisarías en Barcelona y Gerona, atacó a pedradas la comisaría de la Policía Local de Malgrat de Mar el lunes 27 de abril alrededor de las siete de la tarde.
El agresor lanzó una piedra de grandes dimensiones contra la puerta de acceso al edificio, rompió el cristal y esperó a que los agentes salieran a detenerlo, momento en que pidió que lo enviaran a prisión.
Dos agentes salieron corriendo en cuanto se produjo el impacto para evitar que el hombre siguiera lanzando piedras o intentara acceder. El detenido no opuso ningún tipo de resistencia y se dejó arrestar sin incidentes, según la misma fuente. Nadie resultó herido durante el ataque.
El atacante se entregó sin oponer resistencia
Por el momento no trascendió si el único motivo del ataque era provocar su encarcelamiento, aunque la petición explícita del detenido apunta en esa dirección. La fuente policial no facilitó la nacionalidad del hombre.
El detenido no era desconocido para los cuerpos policiales. Según la fuente del diario El Caso, el hombre ya había cometido ataques similares contra comisarías tanto en Barcelona como en Gerona, lo que apunta a un patrón de conducta reiterado con el objetivo de acabar entre rejas.
Nuevo ataque en la comarca del Maresme
El suceso de Malgrat de Mar es además el segundo ataque registrado en los últimos meses contra una comisaría en la comarca del Maresme. El pasado 11 de enero, un inmigrante dominicano armado asaltó una comisaría y amenazó con matar a los agentes en Premiá de Mar.
Horas antes, los agentes intentaron detener al hombre por un delito de atentado contra la autoridad, pero él escapó y se refugió en su domicilio. Más tarde regresó a la comisaría, que ocupa los bajos de un edificio de viviendas, y entró gritando mientras blandía dos grandes cuchillos.
Ignoró las órdenes de los policías, avanzó hacia ellos en actitud amenazadora y proclamó que «mataría a los policías que lo querían detener». Un policía recurrió a un spray de defensa de pimienta para repeler al atacante y evitar un contacto directo que pudiera acabar en tragedia.
Gracias a esta intervención, lograron reducir al hombre en el exterior de las instalaciones y lo detuvieron en el acto. Posteriormente, las autoridades lo pusieron en libertad tras las diligencias oportunas.













Mié 29 abril 2026 @ 04:02
Para mí que el negro trabaja para una cristalería y consigue él solo más pedidos que todo el departamento de marketing.
Y no lo digo por dar ideas, que ya hay otros que vienen de vuelta.
Pero si el diligente funcijuez de las diligencias que le puso en la calle no cobra de la misma cristalería, cerca le va a andar.
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FREE ZOUHAM o abandonad toda esperanza.