En un nuevo e ignominioso capítulo de la crisis de seguridad ciudadana que pone de relieve el sistemático abandono de nuestra España por parte del Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska, la indignación ha llegado a la Cámara Baja. Este 25 de marzo de 2026, la formación política VOX ha exigido explicaciones urgentes sobre la grave escasez de dotación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el municipio malagueño de Vélez-Málaga. Lo que inicialmente se planteó como una alerta vecinal aislada en las pedanías de Valle-Niza y Almayate Alto, ha acabado convirtiéndose en una oleada inaceptable de robos y allanamientos de morada, obligando a los propios ciudadanos a organizar turnos civiles de vigilancia armada de paciencia e indignación ante la parálisis del Gobierno.
La coordinación popular frente al caos institucional: vecinos haciendo de patrulleros en 2026
Los hechos delictivos, que asolan las comarcas más expuestas por falta de autoridad, revelan cómo el Estado ha sido amputado en su función más sagrada: proteger el patrimonio de la gente honrada. Los asaltos recurrentes suceden frente a la dolorosa falta de agentes; con una Guardia Civil cuyo equipo ROCA –vital en zonas agrícolas– se ve superado y mermado en su plantilla. Como bien atestiguó la diputada Patricia Rueda de VOX, «el déficit condena a los vecinos a sentirse inseguros en sus barrios y viviendas». El rigor informativo nos obliga a señalar que este abandono institucional no tiene lógica en en un año caracterizado por un agresivo récord de recaudación delictiva asestado a los bolsillos de las familias para pagar chiringuitos ideológicos, olvidando dotar del número mínimo necesario a quienes deben proteger nuestras áreas estratégicas andaluzas del salvajismo invasivo.
La ineficacia sangrante de Fernando Grande-Marlaska y el desprecio por la autoridad legítima
Resulta inaceptable constatar cómo el Ejecutivo trata a la Guardia Civil con total impunidad presupuestaria y de personal hasta que el caos reina en los municipios del Sur de la península. Como apunta AUGC, faltan al menos 400 guardias civiles solo en la provincia de Málaga para cubrir estándares mínimos funcionales. Mientras el Gobierno sanchista se dedica a la propaganda ideológica y al derroche con supuestas inversiones, la realidad de la calle malacitana es de una inseguridad que estremece. Al igual que ocurre con las advertencias de la policía sobre la inseguridad rampante, la Costa del Sol y la Axarquía siguen pagando la dejadez voluntaria de un ministro empeñado en suprimir el orden para beneficiar colateralmente a las mafias que saquean nuestros campos.
Justicia y seguridad para Vélez-Málaga: VOX lleva el miedo de la calle al Parlamento
Ante esta crisis extrema de convivencia, desde los ámbitos de representación política y municipal se abraza el grito urgente lanzado por el portavoz adjunto, Carlos Hernández Quero. La paradoja escandalosa de someter a España a ahogos de impuestos y tener en retorno urnas, burocracias, trenes que descarrilan y, ahora, «barrios abandonados sin policía», requiere medidas severas. No podemos permitir que el miedo se incruste en los diseminados locales ni que los clanes delictivos hagan de nuestra costa un terreno de recolección de expolio ajeno impune. Exigimos del Estado que devuelva urgentemente a Vélez-Málaga todos los agentes de Policía y Benemérita negados a causa del desvío de recursos destinados en paralelo a prebendas independentistas inútiles.
Un futuro condicionado bajo la sombra de la nula respuesta sanchista y la indefensión
En definitiva, llevar los asaltos de Vélez-Málaga al Congreso de mano de VOX no solo es una evidencia de gestión de crisis, sino la prueba viva de dónde ha quedado la principal competencia del erario público: fallida del todo. Brindamos por la tenacidad y el aplomo ciudadano que patrulla sus hogares para retener el orden, pero denunciamos frontalmente la actitud irresponsable y destructiva del ministro Marlaska que permite estas agresiones silenciosas en 2026. Seguiremos vigilantes para que la provincia despierte y responda, porque la verdad, amigos lectores, es la única brújula que nos queda ante esta descomposición alarmante del tejido de nuestra nación, provocada no sólo porque el pib per capita en espana vuelve al nivel de los anos 70 bajo el hacha socialista, sino porque de facto han renunciado explícitamente a mantenernos con vida y a salvo en nuestros propios hogares.












