El expresidente acusa al PP y VOX de «utilizar las tragedias» en plena recta final de la campaña andaluza
En plena campaña para las elecciones andaluzas del próximo domingo, José Luis Rodríguez Zapatero ha salido en defensa de la candidata del PSOE, María Jesús Montero, tras la fuerte polémica generada por sus palabras sobre el fallecimiento de dos guardias civiles en Huelva.
Nadie del Gobierno central había respaldado públicamente a Montero después de que esta describiera como «accidente laboral» la muerte de los dos agentes mientras perseguían una narcolancha. La expresión provocó duras críticas del PP y VOX, que la han utilizado como munición en los últimos días de campaña. Sin embargo, Zapatero sí ha salido al paso durante su cuarto mitin en Andalucía, celebrado en Cádiz.
“Lo peor que hay en democracia es utilizar las tragedias”, proclamó el ex presidente, intentando desviar el foco hacia la derecha. “Todos sentimos la pérdida de servidores públicos. Siento una cierta indignación porque lo he vivido en carne propia de manera injusta”, añadió, comparando la situación con las críticas que él mismo recibió durante su gestión contra ETA.
ZP defiende el trabajo del Sanchismo contra el narcotráfico
Zapatero defendió además la labor del Gobierno de Pedro Sánchez en la lucha contra el narcotráfico, asegurando que se están destinando “más medios personales y materiales” para combatir esta lacra.
Montero, presente en el acto, no mencionó directamente el asunto, pero previamente se vio obligada a matizar sus declaraciones en redes sociales: “Por supuesto, estamos hablando de muertes en acto de servicio”.
La candidata socialista centró su intervención en atacar la gestión sanitaria de Juanma Moreno, denunciando “3.701 muertes evitables” por fallos en cribados de cáncer de mama y listas de espera. “No vamos a fallarles”, pidió a los votantes que en algún momento confiaron en el PSOE.
ZP con Chaves y Griñán
Desde Ferraz restan importancia al escándalo y acusan al PP de “nerviosismo”. Zapatero también aprovechó para rehabilitar la figura de los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán, condenados en su día por el caso ERE y posteriormente beneficiados por una sentencia del Constitucional.
A falta de pocos días para los comicios, la polémica ha copado la atención en las últimas jornadas, mientras Moreno Bonilla intenta capitalizar el desgaste del PSOE en Andalucía. El posicionamiento de Zapatero busca cerrar filas en el partido en un momento crítico de la campaña.













