El expresidente no mencionó la operación inmobiliaria durante su comparecencia en la comisión del caso Koldo, pese a ser preguntado sobre Julito
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero vendió en 2011, el mismo año en que abandonó la Moncloa, una vivienda cercana a la playa en Vera (Almería) al empresario Julio Martínez Martínez, conocido como ‘Julito’, según un informe de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.
La operación se realizó entre Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, y el comprador. La casa, ubicada en la calle Tortuga Boba, se encuentra a solo 13 minutos a pie de la costa. Posteriormente, Martínez vendió el inmueble a una sociedad vinculada a su entorno familiar.
Durante su comparecencia el pasado 2 de marzo ante la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado, Zapatero fue preguntado explícitamente por su relación con Martínez. Sin embargo, el exdirigente socialista omitió cualquier mención a esta compraventa. Se limitó a describir su vínculo como una relación de amistad surgida “casi después de salir de la Moncloa”, centrada principalmente en la práctica deportiva del running.
Julito, el testaferro de ZP
La Policía Nacional, a través de la UDEF, considera a ‘Julito’ Martínez como el presunto testaferro de Zapatero. Empresas controladas por el empresario utilizaron la antigua casa de Zapatero como domicilio social y este recibió pagos de sociedades vinculadas al entorno de Plus Ultra, la aerolínea rescatada por el Gobierno de Pedro Sánchez con 53 millones de euros.
La Audiencia Nacional investiga al expresidente y al empresario por su presunta participación en una trama de tráfico de influencias a cambio de comisiones ilegales. Según los investigadores, ‘Julito’ cobró 458.000 euros de Plus Ultra a través de varias sociedades y transfirió cantidades similares a Zapatero y a la agencia de marketing de sus hijas.
Esta nueva revelación añade presión sobre el exlíder socialista en un momento en el que su entorno económico y sus relaciones empresariales tras abandonar el poder están bajo escrutinio judicial. Zapatero ha defendido siempre la legalidad de todas sus actividades privadas.













