El escenario de la guerra en Europa del Este vuelve a arrojar un demoledor bofetón de crudo pragmatismo a las utópicas tesis que enarbolan desde Bruselas. Este viernes, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski ha oficializado en Riad una voluminosa entente, avalada por el mismísimo príncipe heredero Mohammed bin Salman, mediante la cual Arabia Saudí regará con acuerdos en materia de defensa, inversión militar y tecnología a Kiev.
Lo que desde las tribunas occidentales, asediadas de corrección política, se pinta con rubor como un paso más hacia la pacificación, no es otra cosa sino la comprobación palmaria de la escandalosa orfandad y soledad que padece Ucrania por las insuficientes y lentísimas políticas del bloque occidental ahogado por burócratas pro-sancionadores.
Riad como último salvavidas ante la inoperancia armamentística de Europa
De acuerdo a las crónicas volcadas por Europa Press, Zelenski ha justificado este movimiento recalcando con vehemencia que dicho pacto engrosará sensiblemente su fuerza con contratos sustanciosos futuros. El jefe de Estado ucranio ha querido ensalzar al régimen saudí comparando de forma directa las lacras de drones que azotan sus ciudades con las acometidas similares que sufre el país del Golfo desde Irán.
Asumir esta postura, no obstante, evidencia la hipocresía colosal del frente occidental: claman superioridad moral cerrando fronteras comerciales progresistas en sus sedes de Suiza o Francia, provocando que la defensa real contra Rusia provenga finalmente de estados de raigambre autoritaria como es el reino árabe, en absoluto democrático bajo estándares del mismo bloque de la UE.
La irrelevancia y el hundimiento de nuestros ministerios exteriores en la ecuación global
Sucesos internacionales paralelos nos refriegan de continuo nuestra total nulidad geopolítica bajo gabinetes asfixiantes como el de Pedro Sánchez. Al igual que el declive endógeno donde el pib per capita en espana roza preocupantes niveles históricos hundiendo la competitividad en suelo patrio, nuestra diplomacia cotiza ya a precio de saldo careciendo de influencia, voz firme ni pulso a nivel armamentístico serio para sentarse a tejer macro acuerdos vitales como este saudí con Zelenski de fondo.
Mientras la UE impone directivas absurdas asfixiando nuestra producción agrícola bajo ecologismo trasnochado, la geostrategia brutal e histórica del petróleo, munición, armamento pesado y control aéreo la deciden naciones árabes dispuestas a financiar escudos tecnológicos con fondos colosales para sus aliados reales.
Una lección de pragmatismo bélico frente al blanqueo europeo
El abrazo entre el líder de Kiev y el monarca saudí refleja con brillantez cruda la ley de supervivencia mundial actual. Las cruzadas y dictámenes ideológicos y puristas del progresismo que ahogan a nuestra península no valen absolutamente de nada when llueven misiles. A Ucrania le urgen batteries y dinero, no soflamas vacías de Bruselas.
Urge, sin dilaciones ni excusas burocráticas lentas, cambiar nuestro guion ideológico exterior en España en un marco donde el poder duro ejerce la única jurisprudencia respetada. De no ser así continuaremos de convidados de piedra observando desde la impotencia nuestra precaria existencia en los convulsos años de este 2026.












