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La diputada de VOX Virginia Martínez irrumpe con un burka en la Asamblea de Murcia para exigir su prohibición total

«Esto no es una prenda, es una cárcel de tela que oprime a las mujeres y niñas. VOX defiende la libertad real, no la sumisión disfrazada de cultura»

La Asamblea Regional de Murcia ha vivido un momento cargado de simbolismo cuando la diputada de VOX, Virginia Martínez, irrumpió en la sesión plenaria vestida con un burka, la prenda islámica que cubre completamente el rostro y el cuerpo.

La acción, grabada en vídeo y viralizada en redes sociales gracias a LA BANDERA (entre otros), no fue un gesto de adhesión, sino una denuncia impactante contra lo que VOX califica de «islamización» de la región.

Martínez, tras quitarse la prenda ante los escaños, exigió la prohibición inmediata del burka y cualquier «vestimenta islámica que oculte el rostro» en espacios públicos, especialmente en centros educativos.

«Esto no es una prenda, es una cárcel de tela que oprime a las mujeres y niñas. VOX defiende la libertad real, no la sumisión disfrazada de cultura», proclamó la diputada, de 42 años y consultora de estrategia de negocio. Fue en un discurso que duró apenas dos minutos pero generó aplausos en su grupo y abucheos desde la izquierda.

Cambios en la Ley de Igualdad

La iniciativa, registrada formalmente por VOX el pasado 8 de noviembre, busca enmendar la Ley de Igualdad para vetar estas vestimentas en colegios, administraciones y vías públicas, argumentando que atentan contra la dignidad femenina y la convivencia basada en valores occidentales.

El vídeo de la intervención, compartido por la propia Martínez en X (antiguo Twitter), acumula ya más de 10.000 visualizaciones. En él, la diputada aparece envuelta en negro, con solo una rejilla para los ojos, y se despoja del burka al llegar al podio, revelando su rostro y un traje sastre verde corporativo de VOX. «Queremos niñas libres, no sometidas al islamismo radical. La igualdad no se negocia con quienes las tapan», añadió, citando casos de ablaciones y matrimonios forzosos como «prácticas incompatibles con España».

Protección de nuestra identidad cultural

La acción ha desatado un torbellino en redes y política. Desde VOX, el portavoz regional, Joaquín Antonio Antelo, respaldó la moción: «Protegemos nuestra identidad cultural contra la llegada masiva de valores opresivos».

Sin embargo, PSOE y Podemos la tildaron de «racista e islamófoba». La diputada socialista Carmina Fernández la acusó de «xenofobia barata». El medio El Plural, ese de los bulos y del hashtag #ELPLURALMIENTE lo catalogó directamente como «racismo a relucir».

Esta no es la primera batalla cultural de Martínez en la Asamblea. En octubre, ya alertó contra la enseñanza de lengua árabe y cultura marroquí, y en marzo abogó por suprimir programas educativos que, según ella, buscan «el dominio cultural» de Marruecos.

Frágil alianza PP-VOX

La moción, que se debatirá en comisión la próxima semana, podría tensionar aún más la frágil alianza PP-VOX en Murcia, donde el gobierno regional de Fernando López Miras ya ha chocado con los de Abascal por temas migratorios.

Mientras, colectivos musulmanes de la región, que representan al 5% de la población murciana, convocan una concentración pacífica para el viernes en Cartagena.

La irrupción de Martínez ha polarizado el hemiciclo: para unos, un acto valiente de feminismo real; para otros, un espectáculo populista. En cualquier caso, ha puesto el foco en la inmigración y la identidad en una región con alto flujo de marroquíes en el sector agrícola.

En definitiva, y como dijo Martínez al final: «No todas las culturas son iguales, ni deben ser admitidas si oprimen«.

 

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