Saltar el contenido

Nuevo escándalo de Montero que blinda a un condenado del PSOE por acoso laboral en Sevilla

Bajo el paraguas del «feminismo de pancarta», el socialismo queda retratado con Toajas, que rima con pajas, y hombre fuerte en la Diputación de Sevilla

Es una noticia que acabamos de conocer en LA BANDERA y que volverá a causar una indignación extrema para los ciudadanos de bien, no tanto para los hombres y votantes del PSOE. Los protagonistas: María Jesús Montero y un tal Toajas de Sevilla (“al que le gusta que le hagan pajas”, según hemos podido leer en varios foros de internet y en redes sociales de diversa índole)

Este tipo, como ha desvelado, con todo tipo de detalles el programa Código 10 de Cuatro, mantiene su estatus pese a contar con una sentencia firme por acoso laboral. Y todo por obra y gracia de la salerosa María Jesús Montero.

Ignominia socialista

El socialismo andaluz vuelve a ser el epicentro de la ignominia. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez se llena la boca con proclamas feministas, la realidad en las instituciones que controlan es radicalmente distinta.

Según ha revelado en exclusiva Código 10 de Cuatro, el PSOE mantiene en su puesto de máxima responsabilidad a Francisco José Toajas, responsable de Recursos Humanos en la Diputación de Sevilla y exalcalde de Las Cabezas, a pesar de pesar sobre él una condena firme por acoso laboral.

Sentencia firme y amparo político

La justicia ha sido tajante: Toajas fue condenado por vulnerar derechos fundamentales de una trabajadora, incluyendo su integridad física y su honor.

Sin embargo, en el «cortijo» socialista de Sevilla, las sentencias parecen papel mojado si se cuenta con el favor de los altos mandos.

Fuentes cercanas al caso aseguran que Toajas goza del apoyo incondicional de María Jesús Montero, vicepresidenta del Gobierno y flamante candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía.

Resulta esperpéntico que Montero, quien aspira a liderar la comunidad bajo la bandera de la protección a la mujer, sea la misma que apadrina a un dirigente con este historial. Es el mismo modus operandi que hemos visto en otros casos recientes de acoso sexual y laboral que salpican al partido: silencio, protección al agresor y abandono a la víctima.

El doble rasero de la candidata

La situación es insostenible para una candidatura que pretende «regenerar» Andalucía. Mientras el PSOE andaluz se hunde en las encuestas por su deriva ética, Montero prefiere salvar a sus «peones» territoriales antes que cumplir con su propio código ético. Y eso que podría existir, como se ha señalado en Cuatro, un trasfondo de acoso sexual.

Por eso nos preguntamos si es este el feminismo que ofrece el PSOE a las andaluzas. Un feminismo que, a la hora de la verdad, se pliega ante los intereses de partido y protege a quienes han sido sentenciados por hostigar a sus empleadas. En este caso del tal Toajas, el que rima con pajas.

 

Deja tu respuesta