El Centro de Investigaciones Sociológicas divulgó sondeos que quedaron entre los menos acertados, hinchando el apoyo del PSOE y restaron adhesión al PP
La debacle del PSOE en Extremadura ha arrastrado la mínima credibilidad que pudiera conservar el CIS de Tezanos y su utilidad como herramienta para dirigir el voto mediante encuestas cocinadas según las necesidades gubernamentales, tal y como han denunciado reiteradamente desde la oposición.
Aunque existía bastante acuerdo sobre el resultado probable, y aunque la mayoría de las empresas demoscópicas acertaban bastante en las horquillas, el CIS de Tezanos fue nuevamente una de las encuestas menos acertadas en las elecciones de Extremadura.
Acertó con VOX cuando convenía agitar el miedo a la derecha
Tezanos asignó al PP un 38,5 % de intención de voto, pronosticando que bajaría 0,4 puntos respecto a las elecciones de hace dos años. Los hechos lo desmintieron, porque la candidatura de María Guardiola no solo mantuvo su apoyo, sino que alcanzó el 43,18 % del voto válido. Pese al gran presupuesto y al elevado número de entrevistas, la encuesta pública no acertó.
Algo similar pasó con el Partido Socialista, pero al revés, ya que se le sobrevaloró con claridad tras pasar los datos por laya famosa cocina de Tezanos. El CIS indicó a finales de noviembre que Miguel Ángel Gallardo lograría el 31,6 % del voto y entre 19 y 22 escaños. El resultado real ni siquiera entró en esa horquilla (se despeñó hasta los 18 diputados) y obtuvo sólo el 25,7 % de los votos.
Respecto a la predicción sobre los resultados de VOX, el CIS sí obtuvo recuperó su pericia demoscópica: predijo entre 10 y 12 escaños, con el 17,3% de los sufragios (duplicando los 5 de 2023) y la formación de Santiago Abascal logró finalmente 11 escaños y el 16,9% de los votos.
Voces desde la oposición y la prensa libre sospecharon desde antes de los comicios que tan selectivo interés por reflejar una tendencia real obedecía a la estrategia socialista de usar el «miedo a la ultraderecha» para movilizar a sus desmotivados votantes.
Extremadura como sondeo del estado real del PSOE de Sánchez y del propio CIS
Según advierte El Debate este lunes, la cita electoral en Extremadura evaluaban el estado del sanchismo y el del propio CIS, que acumula importantes errores de estimación en los últimos procesos electorales. De hecho, excepto en las generales, en todos los comicios ha errado notablemente con las horquillas y, en algunos casos, ni siquiera ha acertado al ganador.
Antes de las elecciones extremeñas de este domingo, el último test fue en las europeas de junio de 2024. Si en las vascas de ese año no acertó al ganador y en las catalanas infló al PSOE, en las europeas desbarró por partida doble, porque falló el vencedor y sobrestimó al PSOE, para sorpresa de nadie.











