Nueva sanción del catalán por incidente con un árbitro en un partido del Andorra: intentó agredir al árbitro del encuentro
El exfutbolista Gerard Piqué vuelve a estar en el centro de la polémica tras recibir una nueva sanción por parte de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
El Comité de Disciplina ha impuesto una multa de 9.000 euros a Piqué y al FC Andorra, club del que es propietario, por un altercado con el árbitro durante un partido de Segunda División. El incidente ocurrió en el encuentro entre el Andorra y el Deportivo, donde Piqué, visiblemente alterado, recriminó al colegiado Eder Mallo al finalizar el primer tiempo.
Según el acta arbitral, Piqué se acercó al árbitro mientras entraba al túnel de vestuarios y le espetó: «Qué fácil es pitar a los pequeños».
El exdefensa del Barcelona fue sujetado por miembros de su propio club para evitar una escalada mayor. Esta conducta ha sido calificada como una infracción al artículo 114 del Código Disciplinario de la RFEF, en relación con el artículos 70: que condena actos contrarios a la tolerancia y el respeto. Y 93: relativo al incumplimiento de decisiones federativas, como el acceso indebido a zonas restringidas.
Enfrenta sanciones similares
Esta no es la primera vez que Piqué enfrenta sanciones similares. En octubre pasado, tras una derrota del Andorra ante el Leganés, el catalán explotó contra los árbitros diciendo: «Esto es una puta vergüenza. Ahora, si queréis, lo ponéis en el acta».
En aquella ocasión, la RFEF ya le advirtió sobre las consecuencias de la reincidencia, que podrían incluir multas adicionales de entre 602 y 3.006 euros, inhabilitaciones de un mes a dos años, suspensiones de al menos cuatro partidos, clausura parcial o total del estadio por hasta tres encuentros o dos meses, e incluso la deducción de tres puntos en la clasificación.
Preservar el fair play
El FC Andorra, que milita en la Segunda División española, no atraviesa su mejor momento deportivo. El equipo ha tenido un inicio de temporada irregular, con dificultades para sumar puntos y mantenerse alejado de la zona de descenso.
La implicación de Piqué como dueño ha generado expectativas altas, pero incidentes como este podrían complicar aún más la situación, exponiendo al club a riesgos mayores si persisten las conductas inapropiadas.
Expertos en derecho deportivo señalan que estas sanciones buscan preservar el fair play y el respeto en el fútbol, especialmente en categorías inferiores donde la presión es alta.
Piqué, quien se retiró del fútbol profesional en 2022 tras una exitosa carrera en el Barcelona y la selección española, ha diversificado sus intereses en negocios como el Andorra y otros proyectos mediáticos. Sin embargo, su temperamento impulsivo, que ya le costó expulsiones en su etapa como jugador, parece persistir en su rol directivo.
La RFEF no ha emitido comentarios adicionales sobre posibles apelaciones, pero fuentes cercanas al club indican que podrían recurrir la decisión. Mientras tanto, el Andorra se prepara para sus próximos compromisos, con la esperanza de enfocarse en el terreno de juego y dejar atrás estas controversias administrativas.
Este caso resalta los desafíos de la transición de jugadores a dirigentes, donde el control emocional sigue siendo clave para evitar penalizaciones que afecten al equipo.












