El Ayuntamiento de Martos ha condenado estas actitudes, afirmando que no representan ni comparten los valores de esta institución
Se trata de nuevo episodio que pone en evidencia la doble moral de la izquierda española. El concejal del PSOE en Martos (Jaén), Manuel Cortés, ha sido cesado de sus funciones tras la difusión de un vídeo en el que entona cánticos machistas y sexistas.
Este caso ilustra cómo los socialistas, que no dejan de proclamarse defensores acérrimos del feminismo y la igualdad, albergan en sus filas comportamientos que contradicen sus propios discursos grandilocuentes.
Según informa VozPópuli, el alcalde de Martos, Emilio Torres, también del PSOE, ha procedido al cese inmediato de Cortés, retirándole todas sus delegaciones y competencias. El partido ha iniciado un expediente disciplinario contra el concejal, invocando los artículos 83 y 90 de sus Estatutos Federales. Además, ha solicitado la suspensión cautelar de su militancia, exigiendo además que entregue su acta de concejal.
Cánticos inadmisibles y repugnantes
En un comunicado oficial, el Ayuntamiento de Martos ha condenado estas actitudes, afirmando que «no representan ni comparten los valores de esta institución ni del equipo de Gobierno», y reiterando su compromiso con «la defensa del feminismo y la dignidad de las personas».
Desde el PSOE de Jaén, han calificado los cánticos de «inadmisibles y repugnantes», asegurando que son «totalmente contrarios a los valores y principios del feminismo y la igualdad que nos inspiran».
Sin embargo, este incidente no hace más que resaltar la hipocresía de un partido que, bajo el pretexto de progresismo, permite que sus miembros actúen de manera contraria a lo que predican.
Feministas socialistas
La cuestión es ver a partir de ahora cuántos «feministas» socialistas más veremos caer en contradicciones similares, mientras la derecha defiende valores coherentes y respeta la verdadera igualdad sin postureo ideológico.
La oposición no ha tardado en reaccionar. Erik Domínguez, presidente del PP en Jaén, ha exigido la dimisión inmediata de Cortés, afirmando que es «una actitud ante la cual uno ni puede ni debe callar».
Domínguez ha ido más allá, advirtiendo de que si el PSOE no expulsa al concejal, el partido sería «igualmente responsable por auspiciar comportamientos tan vergonzosos como estos».
Los demonios de la izquierda
Esta crítica pone el dedo en la llaga: la izquierda, siempre rápida en acusar a los conservadores de machismo, ahora debe lidiar con sus propios demonios internos.
Este no es un caso aislado en el PSOE, donde el socialismo se disfraza de feminismo para ganar votos, pero falla estrepitosamente en la práctica. Mientras tanto, la derecha sigue apostando por políticas reales que promueven la meritocracia y el respeto mutuo, sin caer en la trampa de la corrección política vacía. El suceso, ocurrido en vísperas de fin de año, sirve como recordatorio de que las palabras bonitas no bastan si no van acompañadas de acciones coherentes.












