La esperanza se apaga poco a poco en las aguas de Indonesia. Lo que debían ser unas vacaciones de ensueño para dos familias valencianas se ha convertido en una pesadilla sin fin. Los equipos de rescate han recuperado el cuerpo sin vida de una menor a una milla náutica del lugar donde naufragó el barco turístico «Putri Sakinah». Aunque la identificación oficial está en proceso, todo apunta a que podría tratarse de una de los menores desaparecidos en el siniestro que ha conmocionado a España.
El hallazgo se produce en una zona cercana a la isla de Padar, en el parque nacional de Komodo, un paraíso natural famoso por sus dragones y sus aguas cristalinas, ahora teñidas de luto. Según fuentes de la agencia de rescate indonesia (Basarnas), el cuerpo correspondería a una niña de unos 12 años. La familia, que espera noticias devastada en tierra, ha acompañado el proceso de identificación en el hospital.
Cuatro desaparecidos y un mar traicionero
El naufragio, provocado presuntamente por un fuerte oleaje que golpeó una embarcación con problemas de motor, dejó a cuatro españoles desaparecidos en el mar. Entre ellos se encuentra Fernando Martín, entrenador del Valencia CF Femenino B, una figura conocida y querida en el deporte valenciano. La comunidad sigue en vilo, esperando un milagro que cada hora que pasa parece más lejano.
La operación de búsqueda se ha ampliado, movilizando recursos locales, pero las condiciones del mar y la vastedad de la zona complican las tareas. Es un recordatorio brutal de la vulnerabilidad humana ante la fuerza de la naturaleza, similar al dolor que sentimos con las víctimas de los temporales más cerca de casa, como el reciente fallecimiento de un joven en Granada.
El turismo exótico y sus riesgos ocultos
Indonesia ha atraído a miles de turistas europeos en los últimos años, vendiendo una imagen de paraíso accesible. Sin embargo, incidentes como este ponen en tela de juicio los estándares de seguridad de muchas embarcaciones turísticas locales. Motores que fallan, chalecos insuficientes o decisiones imprudentes ante el mal tiempo son factores que, a miles de kilómetros de casa, pueden ser fatales. Mientras las autoridades investigan, Valencia llora a los suyos y exige que no se cese en la búsqueda hasta que todos vuelvan a casa, de una forma u otra.












