Reunión con Netanyahu: la primera fase de la tregua, iniciada en octubre, ha logrado la liberación de todos los rehenes israelíes excepto uno
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en su residencia de Mar-a-Lago, Florida. El encuentro, que duró varias horas, se centró en el futuro de la tregua en Gaza. Trump estableció el desarme completo de Hamás como condición innegociable para avanzar a la segunda fase del acuerdo de paz impulsado por Washington y aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
La primera fase de la tregua, iniciada en octubre de este año, ha logrado la liberación de todos los rehenes israelíes excepto uno, cuyo paradero —vivo o muerto— sigue siendo un punto de fricción.
Según fuentes cercanas a la negociación, esta etapa ha reducido significativamente los combates en la Franja de Gaza, permitiendo una pausa humanitaria que ha salvado vidas y facilitado la entrada de ayuda.
Sin embargo, el paso a la fase dos se ha estancado por desacuerdos clave, incluyendo la devolución de los restos del último rehén, Ran Gvili, y la desmilitarización del enclave.
Trump fue tajante en sus declaraciones durante una breve rueda de prensa conjunta: «Habrá que desarmar a Hamás o esto se desmontará muy rápido». El mandatario enfatizó que el desarme es esencial para garantizar una Gaza desmilitarizada bajo supervisión internacional, administrada por un comité palestino «tecnocrático y apolítico».
Tenemos que desarmar a Hamás
Además, propuso la creación de un «Board of Peace» para coordinar la reconstrucción, con un mandato renovable de la ONU cada dos años. «Lo haremos lo más rápido posible, pero tiene que haber un desarme; ya sabes, tenemos que desarmar a Hamás«, insistió Trump, advirtiendo a la organización islamista de «graves consecuencias» si no cumple en un plazo corto.
Netanyahu, por su parte, elogió el liderazgo de Trump y agradeció su respaldo inquebrantable a Israel. El primer ministro israelí expresó preocupación por las tensiones regionales, particularmente el rearme de Irán con misiles y las escaladas en Líbano y Siria. «Irán sigue siendo el eje central de las amenazas«, declaró Netanyahu, quien busca redirigir el foco hacia Teherán, recordando los ataques estadounidenses de junio que destruyeron instalaciones nucleares iraníes.
Reunión exento de controversias
El encuentro no estuvo exento de controversias. Trump mencionó un supuesto indulto para Netanyahu en su juicio por corrupción, basado en una conversación con el presidente israelí Isaac Herzog, lo que fue desmentido de inmediato por la oficina de Herzog.
Además, ambos líderes admitieron discrepancias sobre la violencia de colonos en Cisjordania, aunque Trump minimizó el impacto: «No estoy preocupado por lo que hace Israel; me preocupa lo que otros no hacen».
Esta reunión refuerza la alianza entre EE.UU. e Israel en un momento crítico para Oriente Medio. Analistas destacan que el desarme de Hamás podría desbloquear miles de millones en ayuda para la reconstrucción de Gaza, devastada tras dos años de conflicto.
Hamás no renunciará a las armas
Sin embargo, Hamás ha reiterado que no renunciará a sus armas, lo que pone en riesgo el frágil equilibrio. Mediadores como Catar y Turquía podrían jugar un rol clave, aunque con mayor escrutinio internacional.
Con esta postura firme, Trump reivindica su rol en las liberaciones de rehenes y critica a su antecesor, Joe Biden, por no lograr avances similares. El futuro de la tregua ahora depende de concesiones mutuas, en un contexto donde la estabilidad regional pende de un hilo.












