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Al hipócrita Gobierno de Sánchez le dura el embargo «total» a Israel dos meses

Se olvidan las promesas socialcomunistas por un cambio de opinión de Sánchez debido a «intereses comerciales» con Israel

En un nuevo episodio de doble rasero que define al Ejecutivo progresista de Pedro Sánchez, el Gobierno del PSOE ha aprobado la compra de tecnología militar a Israel. Rompe el supuesto «embargo total» sobre armas que ellos mismos impusieron hace apenas dos meses.

Esta decisión, justificada por la ministra de Defensa, Margarita Robles, en base a «intereses industriales y comerciales», expone la falsedad de las promesas izquierdistas y la debilidad de un gabinete que prioriza la pose ideológica sobre la coherencia y la seguridad nacional.

El 8 de octubre, con el apoyo parlamentario y los votos de sus aliados radicales como Podemos, Sánchez anunció un embargo «total» a las ventas de armas a Israel, en un gesto de para complacer a la izquierda antiisraelí.

Cláusula de escape

Sin embargo, el decreto real incluía una cláusula de escape: excepciones si afectaban «intereses nacionales» como la industria, el empleo o la tecnología.

Y así, el 23 de diciembre, el Consejo de Ministros invocó esta trampilla para autorizar adquisiciones destinadas a cuatro proyectos de Airbus: el A400M, el A330MRTT, el C295 y el dron Sirtap, fabricados en plantas españolas de Getafe y Sevilla.

El colmo de la hipocresía

Robles insistió en que no se trata de «armas», sino de componentes para mantener la «autonomía estratégica» de España, evitando daños a exportaciones y empleos. ¿Quién se cree esta excusa? Es el colmo de la hipocresía: un embargo que se vende como absoluto, pero que se evapora cuando tocan los bolsillos.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, no tardó en denunciar esta farsa. «El Gobierno ha mentido a sus socios de coalición, a sus aliados parlamentarios y a toda España». Y, de nuevo, Sánchez engaña sistemáticamente para mantener el poder.

La Campaña por el Fin del Comercio de Armas con Israel (Rescop) también criticó la medida, pero desde la derecha conservadora vemos claro que este vaivén revela la inestabilidad del PSOE: critican a Israel para ganar votos progresistas, pero ceden ante realidades económicas que la izquierda ignora. Mientras tanto, España pierde credibilidad internacional, con un Ejecutivo que cambia de principios como de camisa.

Sánchez ha hecho de la hipocresía su marca: promete transparencia y entrega opacidad; defiende la paz y financia conflictos indirectamente. La oposición como VOX demanda un cambio de rumbo hacia políticas firmes, no oportunistas.

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