Un violento fuego arrasó el local Le Constellation, en la estación de esquí de Crans-Montana; las autoridades investigan un posible accidente con pirotecnia
Crans-Montana, la exclusiva estación de esquí del cantón de Valais, amaneció con luto tras la catástrofe que golpeó la madrugada del 1 de enero de 2026. Un incendio devastador, precedido por una o varias explosiones, destruyó el popular bar Le Constellation alrededor de la 1:30, justo cuando cientos de jóvenes y turistas celebraban la entrada del nuevo año.
El local, con capacidad para unas 300 personas en el interior y 40 en la terraza, estaba repleto esa noche. Muchos asistentes disfrutaban de la música y las pantallas gigantes en la planta baja, o bailaban en el sótano donde solían organizarse conciertos.
La principal hipótesis de la policía suiza es un fallo del a pirotecnia
La policía cantonal confirmó pérdidas humanas y numerosos heridos, mientras los equipos de emergencia, con bomberos, policías y socorristas, trabajaron durante horas para rescatar a las víctimas.
La principal hipótesis apunta a un accidente relacionado con material pirotécnico, aunque el origen exacto de las explosiones sigue bajo investigación. Las autoridades descartaron cualquier línea de investigación de un atentado.
El presidente de la Confederación, Guy Parmelin, aplazó su discurso de Año Nuevo y expresó condolencias a las familias afectadas, señalando que “lo que debía ser un momento de alegría se convirtió en un duelo que toca a todo el país y más allá”.
Un bar lleno y una noche que se volvió pesadilla
La policía suiza precisó que “un incendio de origen indeterminado se produjo en el bar Le Constellation” y que la intervención continúa en estos momentos. Frédéric Gisler, comandante de la policía del Valais, explicó que apenas comienzan las investigaciones y que “es probable que en una estación tan internacional como Crans haya que lamentar víctimas del extranjero”.
Las autoridades cerraron completamente la zona y establecieron una prohibición de sobrevuelo sobre Crans-Montana para facilitar las operaciones de rescate con helicópteros. Además, activaron una línea de ayuda para familiares (0848 112 117).
El consejero de Estado Stéphane Ganzer calificó el hecho como “un drama terrible” y pidió a la población que evite cualquier actividad de riesgo para no entorpecer el trabajo de los socorristas, quienes “actúan con coraje”.












