La inacción no fue un error por ineptitud, sino un «crimen premeditado» ordenado desde el Ministerio de Defensa de Margarita Robles
En este inicio de año, en LA BANDERA nos hacemos eco del video viral de Galo Dabouza, un militar en la reserva y conocido denunciante de corrupción en las Fuerzas Armadas españolas y del Gobierno que sigue recorriendo las redes sociales en este nuevo 2026.
Se centra en una dura denuncia contra la gestión del Gobierno Pedro Sánchez y los mandos militares durante los primeros días de la DANA que devastó Valencia en octubre de 2024.
Emitido originalmente por Diestro TV, un medio alternativo de orientación conservadora, el contenido se ha difundido ampliamente en redes sociales como X (Twitter), Telegram y YouTube, acumulando miles de visualizaciones y compartidos.
Dabouza, exoficial de la Unidad Militar de Emergencias (UME), presenta su testimonio en dos videos relacionados: uno corto, donde critica directamente al general de la UME, Francisco Javier Marcos Izquierdo. Y otro más extenso donde detalla el supuesto «sabotaje» de la ayuda militar. Ambos se complementan y forman la base de la denuncia viral.
Crimen premeditado
Dabouza introduce su exposición presentándose como un militar retirado con experiencia en emergencias, enfatizando su compromiso con la verdad y la justicia. Su argumento central: inacción no fue un error por ineptitud o falta de previsión, sino un «crimen premeditado» ordenado desde el Ministerio de Defensa, liderado por la ministra Margarita Robles. El resultado directo: la muerte y el sufrimiento innecesario de cientos de personas.
Este militar acusa al Gobierno de priorizar el control político sobre la salvación de vidas, utilizando la UME como «excusa» para no movilizar recursos masivos disponibles.
En este sentido, contrasta la respuesta en Valencia con las inundaciones de Bilbao en 1983, donde se desplegaron 10.000 soldados de inmediato sin necesidad de una UME formal. En Valencia, con medio millón de afectados, solo se movilizaron 100 militares en las primeras 24 horas, lo que califica como una «centésima parte» de lo necesario y un «engaño» para aparentar acción en ruedas de prensa.
Activos detenidos
Al mismo tiempo, Dabouza detalla exhaustivamente los activos militares ‘detenidos’ en las primeras horas. Por ejemplo, en Valencia y alrededores… con más de 7.000 tropas en cinco batallones y seis regimientos, incluyendo el Batallón de Helicópteros de Emergencia (BHELEME II), vehículos pesados Centauro (capaces de vadear 1,5 metros de agua, valorados en 10 millones de euros cada uno) y vehículos anfibios BECs (5 millones de euros cada uno). Estos podrían haber rescatado a cientos de personas atrapadas en coches o edificios.
En Cartagena (a menos horas): Estaba listo un convoy de la Infantería de Marina con vehículos Piranha y anfibios, listos pero no activados.
También en Zaragoza (a 4 horas), había listos regimientos de ingenieros pontoneros, caballería y acorazados con equipo pesado.
Por otro lado, en Alicante, se contaba con unidades de operaciones especiales preparadas al mediodía del 29 de octubre, pero desplegadas cuatro días después. En su primer día operativo, recibieron órdenes explícitas de no buscar víctimas en vehículos sumergidos, lo que Dabouza tacha de «crimen».
En total, estima que en menos de 10 horas se podrían haber reunido 30.000 efectivos con helicópteros y vehículos especializados, salvando vidas si no hubiera habido «sabotaje interno».
Marcos Izquierdo: enano moral
En el video corto, Dabouza ataca al general Marcos Izquierdo, llamándolo «enano moral», «abyecto» y «carnicero de Valencia». Acusa al general de mentir al afirmar que no podía intervenir sin autorización del «director de emergencias». Usa una analogía impactante: imagina un edificio en llamas con personas pidiendo ayuda, pero los bomberos esperan órdenes del alcalde (que está en el teatro), resultando en muertes. Luego, limpian los escombros para ocultar el desastre y son felicitados. Asegura que esto es exactamente lo que pasó en Valencia. Es decir, las Fuerzas Armadas esperaron, la gente murió, y luego se dedicaron a «limpiar» para aparentar eficiencia.
En esta denuncia, Dabouza denuncia órdenes directas de no intervenir, provenientes del Gobierno de Sánchez, que impidieron a mandos intermedios actuar por iniciativa propia.
Critica a la ministra Robles por castigar a denunciantes internos (como el cabo Eric Silva, suspendido 8 meses sin sueldo) en lugar de a los responsables. Afirma también que la UME se usó como «tapadera» para no movilizar al resto del Ejército, rompiendo con protocolos históricos.
Al mismo tiempo, sugiere que el retraso fue intencional para maximizar el daño y culpar a autoridades autonómicas (como el presidente valenciano Carlos Mazón, del PP), en un contexto de rivalidad política.
Pasividad criminal en Valencia
Relata anécdotas personales de militares que abandonaron bodas o fines de semana para actuar en emergencias pasadas, contrastando con la «pasividad criminal» actual.
En este sentido, Dabouza urge a los militares en futuras misiones a cumplir su juramento de defender a España y a los ciudadanos, ignorando mandos corruptos. Advierte de que la cúpula militar es «inmoral y egoísta», y que sin intervención popular, el país está «perdido». Ha intentado llevar el caso al Tribunal Supremo, pero fue archivado por «falta de indicios».
Velo de mentiras del Gobierno PSOE
Galo Dabouza ha destapado con valentía el velo de mentiras que oculta la negligencia criminal del Gobierno de Pedro Sánchez durante la catástrofe de la DANA en Valencia. Emitido por Diestro TV, un medio independiente que no se doblega ante la censura izquierdista, el video viral de Dabouza expone cómo el Ejecutivo del PSOE priorizó su agenda ideológica y sus rencillas políticas sobre la vida de miles de valencianos inocentes.
Mientras Sánchez bailaba samba en la India, prolongando su viaje tres días más sin inmutarse por el sufrimiento de sus compatriotas, sus lacayos en el Ministerio de Defensa, encabezados por la inefable Margarita Robles, ordenaron un sabotaje deliberado de la ayuda militar.
Dabouza, un héroe condecorado y exoficial de la UME, detalla con precisión quirúrgica cómo más de 7.000 tropas listas en Valencia, equipadas con helicópteros de rescate y vehículos anfibios millonarios, fueron retenidas en cuarteles a solo 15 minutos de las zonas devastadas. El resultado: cientos de muertos ahogados en el barro, familias abandonadas a su suerte, y un pueblo valenciano traicionado por un Gobierno que solo ve en las tragedias oportunidades para culpar a la oposición conservadora.
«Esto es un crimen premeditado», truena Dabouza en su denuncia, comparando la inacción con bomberos que dejan arder un edificio esperando órdenes del alcalde teatrero: una clara alusión al socialismo burocrático que asfixia España.
Solo 100 soldados desplegados en Valencia
Como hemos relatado, en las primeras 24 horas, solo 100 soldados fueron desplegados, una mísera fracción comparada con los 10.000 que salvaron vidas en las inundaciones de Bilbao en 1983. Recursos como los tanques Centauro o los anfibios de Cartagena y Zaragoza quedaron ociosos por órdenes directas del PSOE, mientras valencianos se aferraban a árboles implorando ayuda. ¡Y Sánchez, el gran ausente, solo apareció para posar en fotos y echar la culpa al PP valenciano!
El general Marcos Izquierdo, un «enano moral» y «carnicero de Valencia» según Dabouza, mintió descaradamente al afirmar que no podía actuar sin autorización, sonriendo mientras miles perecían.
Robles, por su parte, castiga a valientes denunciantes como el cabo Eric Silva, pero premia la pasividad de una cúpula militar corrompida por el sanchismo. Este Gobierno de izquierdas, obsesionado con dividir España y saquear sus recursos para agendas woke, ha convertido las Fuerzas Armadas en un instrumento de control político, no de salvación nacional.
Esta tragedia revela el verdadero rostro del socialismo, que abandona al pueblo en favor de sus privilegios. Y como dice Dabouza: «Que se haga justicia aunque se hunda el cielo«… Y no solo Mazón.












