Saltar el contenido

El Gobierno del PSOE veta el cerdo en colegios españoles con alumnos musulmanes

Grave imposición de la Sharía alimentaria en territorios de soberanía española, particularmente la situación se agrava en Ceuta y Melilla

El Gobierno de Pedro Sánchez ha admitido oficialmente que veta la carne de cerdo en los comedores escolares de varios centros en Ceuta y Melilla, justificándolo en la presencia mayoritaria de alumnos musulmanes.

Según la respuesta parlamentaria del Ministerio de Educación a una pregunta de VOX, en nueve colegios de Ceuta y tres de Melilla se sirven exclusivamente menús con carne halal, prohibiendo expresamente el uso de cerdo, ya que «casi la totalidad del alumnado becado que hace uso de este servicio profesa la religión islámica«, alcanzando incluso el 100% en algunos centros.

Esta decisión, basada en el Real Decreto 315/2025 de alimentación saludable, obliga a las empresas adjudicatarias a suministrar carne sacrificada según el rito islámico, imponiendo de facto una dieta religiosa a todos los alumnos becados, independientemente de su fe u origen.

Aunque el pliego permite menús especiales por motivos religiosos, la norma general elimina el cerdo del menú base, afectando a cientos de niños en territorios españoles donde la tradición gastronómica incluye productos porcinos como parte esencial de la identidad cultural.

Imposición del menú musulmán

Críticos como el líder de VOX, Santiago Abascal, denuncian desde hace meses esta medida como una «imposición del menú gastronómico musulmán» a escolares no musulmanes, cuestionando por qué se prioriza una religión sobre las costumbres españolas en suelo nacional. Especialmente con el cerdo.

En Ceuta y Melilla, donde el Ministerio gestiona directamente la educación, esta política se aplica sin excepciones generales, generando malestar entre familias que ven en ello un avance de la islamización en instituciones públicas.

Mientras el Ejecutivo de Sánchez defiende la adaptación por «motivos culturales y religiosos», opositores alertan de que se trata de una cesión innecesaria ante presiones demográficas, sacrificando la neutralidad laica y la libertad individual.

Sharía alimentaria

Y la pregunta es hasta dónde llegará esta sumisión cultural en nombre de la diversidad. En un país con profunda raíz cristiana y gastronómica, prohibir el cerdo en escuelas públicas suena a rendición ante minorías exigentes, ignorando a la mayoría silenciosa que defiende las tradiciones españolas.

Esta polémica se suma a otras controversias del Gobierno progresista, que prioriza agendas ideológicas sobre la cohesión nacional ya desde inicias de 2016. Es, en definitiva, la imposición de la Sharía alimentaria anti cerdo en territorios de soberanía española.

Deja tu respuesta

Donar

Síguenos

Última Hora