El ministro de Defensa confirma desde su escondite disparos de misiles desde helicópteros y Delcy Rodríguez exige una prueba de vida de Maduro
Tras el anuncio de Donald Trump de la captura de Nicolás Maduro y su salida de Venezuela tras una exitosa operación militar, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López (que aún no ha sido capturado) denunció en un comunicado que helicópteros estadounidenses lanzaron misiles y cohetes contra áreas con población civil en Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira.
Padrino López, en un video en redes sociales, confirmó que equipos militares evalúan los daños y buscan posibles heridos o muertos en las zonas afectadas. “Esta invasión representa el ultraje más grande que sufrió el país que responde a la insaciable codicia de nuestros recursos estratégicos”, declaró el ministro.
Delcy Rodríguez exige la prueba de vida que nunca da de los presos del régimen
La otra jerarca chavista, Delcy Rodríguez, que sigue aún sin capturar, exigió en una conexión telefónica con la presa del régimen una prueba de vida del narcodictador Maduro, cuya detención por fuerzas confirmó el mismo Donald Trump.
El jerarca chavista denuncia desde su escondite un ataque ‘ruin y cobarde’
Este sábado, el régimen chavista denunció una «gravísima agresión militar» estadounidense en instalaciones civiles y militares en Caracas y los estados centrales de Miranda, Aragua y La Guaira y ordenó el «despliegue del comando para la defensa integral de la nación.»
El titular de Defensa destacó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana informa al mundo sobre la agresión y sobre supuestas víctimas. Padrino calificó el ataque como “ruin y cobarde” y pidió a la población evitar el pánico, porque “el caos y la anarquía que -advirtió- son armas tan letales como las bombas”. Finalmente afirmó: “Nos han atacado, pero no nos doblegarán”.
Fuentes estadounidenses confirmaron que el presidente Donald Trump ordenó ataques aéreos contra varios objetivos en Venezuela, con mayor énfasis en la zona costera alrededor de La Guaira, cerca del aeropuerto de Maiquetía y en instalaciones que Washington considera claves para el gobierno de Nicolás Maduro.
Según recuerda el diario peruano El Comercio, las tensiones con Washington venían escalando desde agosto, cuando Estados Unidos desplegó buques de guerra y aviones en el mar Caribe cerca de las costas venezolanas, algo que la narcodictadura socialista interpretó como amenazas directas para forzar un cambio de régimen.











