Saltar el contenido

El poder real en Venezuela aún lo tiene el chavismo armado no los venezolanos

“En transiciones duras se negocia con quien puede apagar o prender el incendio, no con quien tiene razón moral”, en referencia a Delcy Rodríguez

Se está especulando mucho sobre la situación actual y la previsible evolución social y política de Venezuela tras la detención de Maduro. Existe mucha preocupación entre la población de venezolanos que reside en otros países pero que aún tiene la familia allí.

Son ellos los que están recalcando en redes sociales y en distintos foros consultados por LA BANDERA, que el poder real todavía lo tiene el chavismo armado, no la oposición civil. “Y en transiciones duras se negocia con quien puede apagar o prender el incendio, no con quien tiene razón moral”.

Por esto, el planteamiento que se hacen todos es por qué Delcy Rodríguez sí está en la mesa. La respuesta es porque Delcy representa tres cosas que EE.UU. necesita ahora mismo. En primer lugar, continuidad administrativa (ministerios, PDVSA, bancos, puertos). Sin eso, el país se paraliza en días.

Además, EE.UU. necesita un canal directo con el poder duro: militares, inteligencia, colectivos. Es decir, “ella no manda, pero coordina”. Por otro lado, se habla de la “capacidad de entregar algo” de Delcy Rodríguez: información, desmovilización, firmas, órdenes. Es decir, como recuerdan muchos venezolanos sobre la estrategia de Donald Trump, “no es simpatía. Es utilidad”.

La cuestión de María Corina Machado

Y ahora viene la segunda parte: ¿Por qué María Corina Machado NO?

Son varias las razones. María Corina no controla armas. No controla territorio. No controla logística y no puede garantizar que mañana no haya violencia. Y en una fase de choque, eso pesa más que: su legitimidad, los votos o el apoyo popular.

Además y esto es clave una cuestión: para el chavismo duro, ella es una amenaza existencial. “Meterla ahora bloquea cualquier negociación inmediata”, cuentan expertos en política venezolanos desde Miami.

Sobre Edmundo González

Y en el caso de Edmundo González, que se presentó como presidente de los venezolanos en un vídeo. Cuenta desde Miami que él es un símbolo electoral, una figura de consenso civil, pero no es operador de poder. Es decir, “sirve para después, no para apagar el incendio. Esta es la lógica real, fría, pero constante”.

También se resalta que las transiciones de este tipo, como la que tiene que vivir Venezuela, siempre pasan por 3 fases:

  • FASE 1: Control del caos. Se negocia con: los que tienen armas, los que pueden desatar violencia, los que saben dónde están las minas. “Aquí entra Delcy Rodríguez. No por gusto”.
  • FASE 2: Reacomodo del poder. Se empiezan a meter civiles, técnicos, actores “aceptables”. Aquí podrían entrar Edmundo y otros.
  • FASE 3: Legitimación. Ahí sí: elecciones, María Corina Rodríguez, narrativa democrática. Pero esto es al final, no al principio.

Exiliados venezolanos

Para muchos exiliados venezolanos, el error emocional del venezolano es creer que: “Si cayó Maduro, ahora mandan los buenos”. Pero esto no es así. “Primero mandan los que pueden evitar que el país se queme. Después, los que pueden gobernar. Y al final, los que pueden representar.

Esto NO significa que María Corina esté fuera. Significa: no es la carta para esta jugada, es la carta para la siguiente jugada”. Porque meterla ahora sería como “poner elecciones en medio de un incendio forestal”.

Según la lectura estratégica de expertos venezolanos, si la transición avanza, María Corina no será la negociadora, pero sí será la legitimadora. Y posiblemente la figura que capitalice políticamente después. Pero “si la sacan del juego por completo, ahí sí hay alarma real”.

Por ello, hoy se habla con Delcy Rodríguez. Mañana se hablará con civiles. Pasado mañana con el país… Es decir, “la historia nunca empieza donde uno quiere”.

 

Deja tu respuesta