La formación patriota y soberanista liderada por Alice Weidel sigue creciendo
Alternativa para Alemania (AfD) continúa consolidándose como la principal fuerza política del país, según los últimos datos publicados por el instituto demoscópico GMS. La formación liderada por Alice Weidel alcanza el 27% de intención de voto, lo que supone una ventaja de tres puntos sobre la Unión CDU/CSU, que se sitúa en el 24%.
Una tendencia al alza sostenida en las encuestas nacionales
El sondeo confirma una evolución constante reflejada en el llamado Bundestrend, donde la AfD mantiene una trayectoria ascendente mientras los partidos tradicionales siguen perdiendo respaldo entre los votantes. Este escenario refuerza la percepción de un cambio profundo en el panorama político alemán.
Resultados del resto de partidos: leves ajustes sin grandes cambios
El SPD experimenta una ligera recuperación y sube hasta el 15%, mejorando en un punto respecto a la encuesta anterior. En cambio, Los Verdes permanecen estancados en el 12%, sin mostrar señales claras de recuperación tras su etapa en el Gobierno.
Por su parte, La Izquierda pierde un punto, aunque conserva el 10% de apoyo. El Bündnis Sahra Wagenknecht (BSW) alcanza el 4%, todavía por debajo del umbral mínimo del 5% necesario para entrar en el Bundestag, aunque registra un leve avance.
Partidos fuera del Bundestag y reparto del voto minoritario
Según la encuesta, también quedarían fuera del Parlamento el FDP, con un 3%, y los Freie Wähler, que obtienen un 2%. El resto de formaciones políticas suma en conjunto un 3% del total de los votos.
Un Bundestag bloqueado y sin mayorías claras
En términos de gobernabilidad, los datos dibujan un escenario complejo. Entre las posibles coaliciones de dos partidos, solo una alcanzaría la mayoría absoluta: una alianza entre la AfD y la Unión CDU/CSU. Sin embargo, esta opción continúa siendo descartada por la Unión debido al cordón sanitario que mantiene frente a la AfD.
Las únicas alternativas viables pasarían por coaliciones de tres partidos, como un acuerdo entre CDU/CSU, SPD y Los Verdes, o incluso una alianza entre Unión, SPD y La Izquierda. Estas combinaciones reflejan el desgaste del sistema de partidos tradicional y evidencian la creciente desconexión entre las élites políticas y una parte significativa del electorado alemán.












