La plasticidad del cáncer de linfoma: cómo las células hackean su propia identidad para sobrevivir
En el complejo mundo de la oncología, uno de los descubrimientos más fascinantes y, a la vez, aterradores de los últimos años es la capacidad de ciertas células cancerosas para «cambiar de piel». Recientes investigaciones han arrojado luz sobre la **plasticidad del cáncer de linfoma**, un fenómeno mediante el cual las células tumorales consiguen hackear su propia identidad genética y epigenética para evadir los tratamientos y volverse virtualmente inmortales.
¿Qué es la plasticidad celular en el linfoma B?
El linfoma de células B es uno de los tipos de cáncer hematológico más comunes. Tradicionalmente, se pensaba que una célula cancerosa mantenía una identidad fija una vez que se trasformaba en maligna. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que estas células poseen una plasticidad asombrosa. No se trata solo de mutaciones genéticas rápidas, sino de un «reajuste» de su identidad celular.
Investigadores del IDIBAPS y otros centros de referencia han identificado que las células del linfoma pueden retroceder en su desarrollo o saltar a estados celulares diferentes. Este «hackeo» les permite dejar de ser detectables por el sistema inmunitario o por las terapias dirigidas, como las células CAR-T.
El papel de la epigenética: El interruptor del cáncer
Si el genoma es el libro de instrucciones de la célula, la epigenética es quien decide qué páginas se leen y cuáles no. En el linfoma, los mecanismos epigenéticos funcionan como interruptores maliciosos. Al alterar la metilación del ADN o la estructura de las histonas, la célula tumoral bloquea los genes que deberían ordenar su muerte (apoptosis) y activa rutas metabólicas de supervivencia extrema.
- Evasión inmunitaria: Al cambiar su identidad, dejan de expresar proteínas en su superficie que las delatan ante los linfocitos T.
- Resistencia a la quimioterapia: Pueden entrar en un estado de «dormitancia» donde los fármacos no les afectan, para luego despertar agresivamente.
Hacia una medicina de precisión epigenética
El descubrimiento de estos mecanismos de plasticidad no es solo una mala noticia; es la llave para nuevas terapias. La **medicina de precisión** está virando hacia el uso de «epidrogas» (fármacos epigenéticos) que buscan bloquear estos cambios de identidad. El objetivo ya no es solo matar la célula, sino impedir que aprenda a esconderse.
La lucha contra el linfoma está entrando en una era donde entender el software celular (la epigenética) es tan importante como atacar el hardware (el tumor físico). Este avance promete cambiar el pronóstico de pacientes que, hasta ahora, se enfrentaban a recaídas constantes debido a la capacidad camaleónica de sus propias células cancerosas.












