El líder de CHEGA, socios de VOX en Patriotas por Europa, ganaría con el 20,5% de los votos
El crecimiento de la derecha soberanista en Europa continúa ganando fuerza. A pocos días de la celebración de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Portugal, el líder patriota André Ventura, aliado político de Santiago Abascal, se posiciona como el candidato mejor situado en intención de voto, según un sondeo publicado el 8 de enero.
La encuesta, elaborada por la consultora Pitagórica y difundida por CNN Portugal, sitúa a Ventura con un 20,5 % de apoyo electoral, lo que lo coloca en primer lugar de cara a la primera vuelta de los comicios presidenciales, programados para el 18 de enero de 2026. Este dato refuerza el avance de los movimientos patrióticos y soberanistas en el panorama político europeo.
Muy cerca en los resultados aparece el candidato del Partido Socialista, que alcanza un 20,1 % de intención de voto. En tercer lugar se sitúa el aspirante independiente Gouveia e Melo, con un 17,8 %. A continuación figuran Iniciativa Liberal, con un 18,1 %, y la coalición conservadora CDS-PP, que obtendría un 16,7 %. El resto de candidatos queda más rezagado, dibujando un escenario electoral cada vez más fragmentado y competitivo.
El ascenso de CHEGA no es un fenómeno aislado. Responde a una tendencia que se repite en numerosos países europeos, donde una parte creciente del electorado expresa su rechazo a los partidos tradicionales y se inclina por opciones políticas que defienden la soberanía nacional, el control de la inmigración, el refuerzo de la seguridad y la revisión de las políticas identitarias promovidas por la izquierda.
En el caso de Portugal, este cambio de rumbo se produce tras años de desgaste del bipartidismo y en un contexto marcado por el aumento del coste de la vida, la presión migratoria y una creciente percepción de inseguridad. CHEGA ha sabido capitalizar este malestar social, ampliando su apoyo más allá del voto de protesta y consolidándose como una alternativa política con aspiraciones reales de poder.
Aunque la primera vuelta no será definitiva y todo apunta a que habrá una segunda, los resultados del sondeo representan un hito simbólico para la formación soberanista, que por primera vez lidera las encuestas en unas elecciones presidenciales.
El caso portugués se suma así a un mapa político europeo en plena transformación, donde los partidos patrióticos han dejado de ser actores marginales para convertirse en piezas clave del debate público y la gobernabilidad. Portugal, tradicionalmente ajeno a este tipo de dinámicas, podría convertirse en uno de los próximos ejemplos de este cambio de ciclo político.












