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La petrolera Repsol asegura que está lista para triplicar la producción en Venezuela

En el marco del Plan de Trump, Repsol reafirma su compromiso con Venezuela, donde ya opera con un patrimonio de 330 millones de euros

La petrolera española Repsol ha emergido como un actor clave en el ambicioso plan de inversión de 100.000 millones de dólares impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump para revitalizar la industria petrolera venezolana.

En una cumbre celebrada en Washington, Repsol, la única compañía española presente, reafirmó su compromiso con el país sudamericano, donde ya opera con una exposición patrimonial de 330 millones de euros.

El consejero delegado, Josu Jon Imaz, declaró que la empresa está «preparada para invertir más en Venezuela» y triplicar su producción actual de 45.000 barriles equivalentes de petróleo al día en un plazo de dos o tres años, siempre que se establezca un marco legal y comercial sólido.

Este anuncio se enmarca en la estrategia de Trump para atraer a gigantes del sector como Chevron, ExxonMobil y Shell, ofreciendo garantías de seguridad y recuperación de inversiones sin necesidad de fondos públicos.

Producción de gas en Venezuela

Repsol, que produce gas esencial para el suministro eléctrico venezolano, se beneficiaría de inmediato como una de las empresas ya operativas en el terreno. Históricamente, ha recibido pagos en barriles de petróleo por deudas pendientes con Caracas, especialmente cuando las sanciones lo permitieron.

Imaz enfatizó la disposición de la compañía a seguir las recomendaciones de Trump, destacando el potencial del crudo venezolano, descrito por el mandatario como «pesado y fantástico» para aplicaciones como el asfalto.

El plan se implementará en fases, priorizando a operadores existentes como Repsol, Eni y Chevron, que han mantenido actividades limitadas bajo licencias especiales.

Cinturón del Orinoco

Venezuela posee una quinta parte de las reservas mundiales de petróleo, concentradas en el Cinturón del Orinoco, pero el crudo requiere procesamiento costoso debido a su densidad.

Según expertos de Rystad Energy, mantener la producción actual demandaría 52.000 millones de dólares hasta 2040, mientras que recuperar niveles históricos superaría los 180.000 millones.

Para Repsol, esta oportunidad representa una expansión estratégica en un mercado volátil, alineada con su diversificación energética. Sin embargo, persisten desafíos como la infraestructura deteriorada y la sobreoferta global de petróleo, que mantienen los precios bajos.

Acción inmediata

Trump urgió a la acción inmediata, advirtiendo que quienes no participen serán reemplazados. La presencia de una delegación venezolana en la cumbre sugiere un giro diplomático, facilitando evaluaciones técnicas para escalar la producción.

Este movimiento podría impulsar las finanzas de Repsol, que en 2025 reportó beneficios estables pese a las tensiones geopolíticas. Analistas ven en ello un riesgo calculado, con potenciales retornos altos si se materializan las garantías estadounidenses. Repsol, con operaciones globales, posiciona así a España en el renacimiento petrolero venezolano, contribuyendo a la estabilidad energética regional.

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