La actualización de diciembre penaliza contenidos genéricos y, más allá del SEO, prioriza webs útiles de navegación sencilla
¿Actualización de algoritmo, o cambio de reglas del SEO? Google completó su última actualización del algoritmo el 29 de diciembre de 2025, un cambio que empezó el 11 de diciembre y modificó drásticamente la visibilidad de muchas páginas web. Este ajuste provocó caídas importantes en las visitas y cambios en las posiciones de búsqueda para sitios que antes aparecían en los primeros resultados.
El movimiento sorprendió a autónomos y pymes que dependen del tráfico orgánico para captar clientes, ya que muchos pensaron inicialmente en errores técnicos. Sin embargo, recuerda el digital Autónomos y Emprendedores, los expertos confirmaron que Google simplemente reforzó criterios ya anunciados.
La December 2025 core update dio prioridad al contenido claro, útil y con autoridad, ya que Google valora especialmente las páginas que responden de forma directa a lo que el usuario busca. Así, webs con ejemplos reales, datos propios o respuestas bien estructuradas ganaron posiciones, mientras que textos genéricos pensados solo para incluir palabras clave perdieron visibilidad. El experto añadió que “no es que Google haya roto la búsqueda; más bien ha afinado lo que entiende por utilidad”.
‘Es como si Google hubiera cambiado las reglas del juego de la noche a la mañana’
Carlos Pérez, experto web de Ibergy, explicó al citado medio que “es como si Google hubiera cambiado las reglas del juego de la noche a la mañana, pero en realidad es más un refuerzo de lo que ya había anticipado al comienzo del año”. Pérez detalló que “el juicio se ha centrado en el contenido y en su capacidad para resolver una necesidad concreta”.
Los pequeños negocios deben centrarse ahora en satisfacer las expectativas reales de los usuarios en lugar de repetir palabras clave sin valor añadido. Por ejemplo, conviene crear fichas de servicios que resuelvan dudas prácticas o publicar artículos que aporten contexto y soluciones reales. Esta estrategia construye autoridad temática mediante conjuntos coherentes de contenidos en vez de páginas aisladas.
Además, Google premia la calidad y profundidad útil, la originalidad y el valor que facilita acciones o comprensión, junto con una experiencia de usuario fluida que incluye tiempos de carga razonables y navegación clara, aunque nada de esto sirve si no se cubre la intención de búsqueda principal. Por último, mostrar confianza y transparencia con datos de la empresa, fuentes, autores y fechas de actualización ayuda a elevar la credibilidad general.
Herramientas clave para pymes afectadas
Para adaptar sus estrategias, las pymes pueden usar herramientas ya conocidas, como Consola de Búsqueda de Google, que muestra consultas, impresiones, clics, errores y pérdida de visibilidad o Google Analytics ofrece un mapa completo del tráfico, comportamiento de los usuarios y conversiones.
También resultan útiles los rank trackers y rastreadores de crawlers para detectar problemas de indexación o técnicos, junto con auditorías de velocidad y usabilidad. Monitorizar métricas como visitas orgánicas, sesiones y posiciones permite identificar las páginas más afectadas y compararlas con los resultados que ahora dominan las búsquedas.












