La formación de Abascal ya superaría a los socialistas en Murcia, Almería y Badajoz
El panorama político español empieza a mostrar un cambio de tendencia que podría marcar el próximo ciclo electoral. Las elecciones autonómicas celebradas en Extremadura el pasado 21 de diciembre dejaron un dato significativo: VOX superó al PSOE en la ciudad de Badajoz, el principal núcleo urbano de la comunidad, consolidándose como segunda fuerza. El mismo patrón se repitió en localidades de tamaño medio como Almendralejo y en numerosos municipios pequeños, configurando un mapa electoral muy diferente al de convocatorias anteriores.
Este avance no se limita al ámbito extremeño. Diversos sondeos y seguimientos internos llevan semanas apuntando a un crecimiento sostenido de VOX que ya empieza a traducirse en hechos concretos. Por primera vez, el partido ha logrado rebasar al PSOE en intención de voto en provincias estratégicas como Murcia y Almería, según coinciden tanto encuestas públicas como análisis internos manejados por la Junta de Andalucía y el Ejecutivo murciano.
Crecimiento territorial y objetivos a corto plazo
En la dirección nacional de VOX interpretan estos datos como la confirmación de un impulso electoral generalizado. En algunos territorios, las estimaciones sitúan al partido por encima del 20% de los votos, mientras que la media nacional se aproxima ya al 18%. Con este escenario, la formación se ha marcado nuevos objetivos: la provincia de Valencia y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde el partido perdió apoyos en anteriores comicios, pero donde ahora percibe un claro margen de recuperación. Algunas fuentes demoscópicas no descartan que esta dinámica pueda extenderse próximamente a provincias como Zamora.
Extremadura, el punto de inflexión
El nuevo ciclo electoral ha comenzado con viento a favor para la formación liderada por Santiago Abascal. En Extremadura, VOX fue el partido que más creció tanto en porcentaje como en número de votos, duplicando su respaldo electoral: pasó del 8,11% a superar el 16% y aumentó su representación parlamentaria de cinco a once escaños. Aunque continúa siendo la tercera fuerza en la Asamblea, en la dirección subrayan que el valor político del resultado reside en haber trasladado a las urnas una tendencia que hasta ahora solo se reflejaba en las encuestas nacionales.
Estrategia y negociaciones en marcha
Este fortalecimiento electoral refuerza, según fuentes del partido, su capacidad de negociación de cara a los pactos posteriores. En la sede nacional de Bambú destacan la “posición de fuerza” con la que afrontan este nuevo escenario y aseguran que no están dispuestos a desaprovecharla. Prueba de ello es la reunión del comité de Acción Política, convocada con dos prioridades claras: definir la estrategia de acuerdos en Extremadura y diseñar las líneas clave de las próximas campañas electorales.
Las elecciones autonómicas previstas antes del verano en Aragón, Castilla y León y Andalucía condicionan toda la planificación. En VOX analizan con detalle cómo adaptar su discurso y su política de alianzas en cada territorio, conscientes de que atraviesan un momento especialmente favorable que exige cautela para consolidar el crecimiento.
Un avance más allá del espacio de la derecha
Desde el núcleo dirigente insisten en que este auge no responde únicamente a un trasvase de votos desde el Partido Popular. A su juicio, una parte relevante del crecimiento procede de la captación de antiguos votantes de la izquierda, una lectura que marca la estrategia nacional del partido. Con el ciclo electoral ya en marcha, VOX confía en situarse en una posición inédita dentro del tablero político español.












