El gobierno liderado por Viktor Orbán ha alertado de los objetivos de la Comisión Europea de Von der Leyen
El Gobierno de Hungría ha acusado a las instituciones de la Unión Europea de intentar neutralizar a las fuerzas patriotas y soberanistas con el objetivo de facilitar una mayor llegada de inmigrantes al continente. Así lo afirmó el ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, durante una comparecencia conjunta con Remigijus Žemaitaitis, líder del partido lituano Nemunas Dawn.
Según Szijjártó, el mundo atraviesa una nueva etapa política internacional, marcada por lo que definió como una “revolución patriótica global”, un proceso que —aseguró— tuvo su origen en Budapest y se consolidó posteriormente en Washington.
El ministro sostuvo que, en este nuevo contexto geopolítico, la Unión Europea ha perdido influencia tanto en el ámbito político como en el económico a nivel mundial. A su juicio, solo un profundo cambio patriótico en Europa permitiría revertir esta situación, y destacó que ese proceso ya estaría en marcha en varios países del continente.
En los últimos años, los partidos patriotas y soberanistas han incrementado su presencia en numerosos Estados europeos, obteniendo victorias electorales y formando parte de gobiernos nacionales. Para el Ejecutivo húngaro, este auge representa “una oportunidad real para construir una Europa más segura y con mayor estabilidad de futuro”.
Szijjártó criticó duramente la agenda de Bruselas, a la que acusó de promover políticas migratorias abiertas y de impulsar lo que calificó como ideología de género, en detrimento de los valores tradicionales. “Frente a eso, nosotros defendemos la seguridad en lugar de la inmigración masiva y el respaldo a las familias en lugar de imposiciones ideológicas”, afirmó.
En este contexto, el jefe de la diplomacia húngara denunció que la Comisión Europea busca “aplastar” a los movimientos patriotas, ya que —según sus palabras— solo eliminando esa resistencia puede avanzar su proyecto migratorio. Asimismo, advirtió de un supuesto intento de imponer en Hungría un Gobierno alineado con Bruselas en contra de la voluntad popular.
Para concluir, Szijjártó aseguró que los movimientos patriotas liderarán un cambio profundo en Europa, con el objetivo de garantizar un futuro más seguro, soberano y próspero para el conjunto del continente.












