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Europa prepara el castigo final a Irán – Sanciones masivas mientras Teherán amenaza con la pena de muerte

Slug: ue-sanciones-iran-merz-represion-pena-muerte Focus Keyphrase: sanciones UE Irán represión Meta Description: La UE ultima nuevas sanciones contra Irán por la brutal represión. El régimen juzgará a los manifestantes por «guerra contra Dios», castigado con pena capital.

La paciencia de Bruselas con el régimen de los ayatolás se ha agotado definitivamente. En un movimiento coordinado que busca asfixiar la maquinaria represiva de Teherán, la Unión Europea está ultimando un paquete de sanciones «sin precedentes» contra Irán. El anuncio ha llegado de boca del canciller alemán, Friedrich Merz, quien ha confirmado que los Veintisiete preparan medidas punitivas severas en respuesta a la brutalidad policial que ha dejado ya más de 500 muertos y 10.000 detenidos en las últimas semanas de protestas. Europa ha decidido pasar de las palabras a los hechos ante la deriva totalitaria de una teocracia que ha declarado la guerra a su propia juventud.

La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, ha respaldado esta línea dura, afirmando estar dispuesta a proponer sanciones adicionales que golpeen donde más duele: en las finanzas de la Guardia Revolucionaria y en los activos de los jerarcas del régimen en suelo europeo. La reunión extraordinaria de embajadores en Bruselas y el próximo consejo de ministros de Exteriores del 29 de enero serán claves para definir el alcance de un castigo que busca aislar diplomática y económicamente a Irán hasta que cese la violencia.

«Guerra contra Dios»: La excusa para la ejecución

Mientras Europa se moviliza en los despachos, en las calles de Irán se vive el terror. El poder judicial de Teherán ha anunciado la creación de «tribunales especiales» para juzgar a los manifestantes detenidos. Lo más escalofriante es el cargo que se les imputa: «Moharebeh», un concepto jurídico islámico que significa «hacer la guerra contra Dios». Bajo la ley iraní, este delito se castiga preceptivamente con la pena de muerte. El régimen prepara así una maquinaria de ejecuciones sumarias para intentar sofocar por el miedo lo que no ha podido detener con las porras y los gases.

Ali Alghasimehr, jefe del poder judicial en Teherán, ha calificado a los manifestantes de «terroristas» y ha asegurado que las cortes están listas para dictar sentencias ejemplarizantes. Este uso de la religión como herramienta de exterminio político ha horrorizado a la comunidad internacional. Human Rights Watch ha alertado al Consejo de Seguridad de la ONU sobre el riesgo inminente de «asesinatos a gran escala» bajo una falsa apariencia de legalidad.

Apagón digital y silencio cómplice

Para ocultar la masacre, el régimen mantiene un bloqueo casi total de internet. Aunque se han restablecido parcialmente las llamadas internacionales, las redes sociales y las aplicaciones de mensajería siguen caídas, impidiendo que el mundo vea en tiempo real la magnitud de la tragedia. Es el modus operandi de las dictaduras modernas: matar a oscuras. La situación recuerda la importancia de la libertad de información y cómo los regímenes autoritarios temen más a un móvil con cámara que a un fusil.

En este contexto internacional convulso, la postura de Occidente debe ser firme. No caben medias tintas con un gobierno que dispara a mujeres por no llevar velo y amenaza con ahorcar a estudiantes. Europa se juega su credibilidad como defensora de los derechos humanos. Si las sanciones no son lo suficientemente dolorosas como para fracturar el apoyo interno del Líder Supremo, 2026 podría ser testigo de una de las mayores limpiezas políticas de la historia reciente de Oriente Medio.

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