El icono de la música española, Julio Iglesias, se encuentra en el centro de una tormenta polÃtica y social que podrÃa costarle uno de sus máximos reconocimientos oficiales. El Gobierno de España está estudiando seriamente la posibilidad de retirar la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes que se le concedió en 2010. Esta decisión, que serÃa histórica, surge a raÃz de las recientes y graves denuncias por agresión sexual y acoso presentadas por varias extrabajadoras del artista, unos hechos que habrÃan tenido lugar hace décadas pero que han salido a la luz ahora, sacudiendo la imagen pública del cantante.
La vicepresidenta segunda, Yolanda DÃaz, se ha erigido en la principal defensora de esta medida revocatoria dentro del Ejecutivo. DÃaz ha confirmado haber mantenido conversaciones con el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, para abordar el asunto desde una perspectiva «ética». «No se puede premiar con distinciones de Estado a personas sobre las que pesan sombras tan oscuras de violencia contra las mujeres», ha argumentado la lÃder de Sumar, quien considera que las instituciones deben ser ejemplares y mostrar tolerancia cero.
Choque institucional total con el ‘no’ rotundo de Ayuso
Sin embargo, el caso ha abierto una nueva brecha entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid. Mientras el Ministerio de Cultura avanza en el expediente de revisión, el gobierno regional presidido por Isabel DÃaz Ayuso ha cerrado filas en torno al cantante. Madrid, que otorgó su propia Medalla de Oro a Julio Iglesias en 2012, ha rechazado tajantemente las peticiones de la oposición (Más Madrid y PSOE) para retirarle el galardón.
El argumento del ejecutivo madrileño se basa en la presunción de inocencia. Sostienen que no existe una sentencia judicial firme que condene al artista y que retirar la medalla basándose en denuncias periodÃsticas o procesos no concluidos serÃa un «linchamiento público» injustificado. «No vamos a participar en la cultura de la cancelación sin garantÃas jurÃdicas», señalan fuentes de la Puerta del Sol.
Las acusaciones escalofriantes
Las denuncias que han motivado esta crisis reputacional provienen de relatos publicados en medios como elDiario.es y Univisión, donde antiguas empleadas de las mansiones del cantante describen un patrón de conducta abusiva. Los testimonios hablan de tocamientos no consentidos, acoso sistemático y un ambiente de trabajo tóxico y sexualizado.
El debate sobre la distinción entre la obra artÃstica y la conducta personal del autor vuelve a estar sobre la mesa. Para el Gobierno de coalición, la ejemplaridad pública es un valor superior que debe prevalecer, especialmente en un momento de alta sensibilidad social contra la violencia machista. Para sus defensores, la trayectoria de Julio Iglesias como el artista latino más exitoso de la historia debe quedar al margen de acusaciones no probadas en tribunales. La decisión final del Ministerio de Cultura sentará un precedente importante sobre cómo el Estado gestiona sus honores ante escándalos de esta naturaleza.












